Con la inclusión de Margarita Zavala en la boleta presidencial se constata que aún queda mucho por hacer en la igualdad de género, toda vez que ella es la única mujer que competirá por ese alto cargo.
Con las reservas del caso, es decir, que los candidatos a la presidencia de la República sean seis, cinco hombres y una mujer, quienes disputarán el honor de ser el próximo titular del ejecutivo federal.
Con la celebración del Día Internacional de la Mujer - merced a la lucha valerosa de un grupo de trabajadoras textiles que decidieron protestar, el 8 de marzo de 1857 en Nueva York, por las míseras condiciones laborales y con ello se convirtió en una de las primeras hay para insistir en la inclusión de la mujer en los espacios políticos y no en el país, en los últimos años, en el derecho de los sujetos, aún persiste la supremacía del hombre.
El entramado legal nacional e internacional garantiza la igualdad de género, como se expresa en la Carta Magna, en los artículos 1 y 4 en donde quedan los principios de no discriminación y igualdad, de igual manera, en la declaración Universal de los Derechos Humanos se plasma con toda precisión y contundencia las libertades y derechos que tienen todos los seres humanos.
En el ámbito de la política fue hasta el año 2014 con una reforma constitucional que garantizó esa igualdad, al precisar en su artículo 41, fracción 1, que los partidos políticos deben establecer las reglas para garantizar la igualdad entre los candidatos en las candidaturas legisladores federales y locales, lo que dio lugar a que el 50 por ciento fueron para mujeres. Así, la paridad de género es una garantía constitucional que busca la existencia de la equidad en casi todos los procesos electorales que se lleven a cabo y decimos casi, porque esto no se da en la búsqueda de las candidaturas presidenciales en el seno de los partidos. políticos.
En el ámbito de la inclusión política y de la democracia, aún queda un largo camino por recorrer que la actual contienda electoral presidencial, tuvo que irrumpir la figura de una candidata independiente para que llegue una mujer a esta posición.
Una candidata independiente que se enfrentó a un tipo de exclusión y discriminación por parte del género masculino, particularmente de Ricardo Anaya, quien no tiene el hostigó en el ostracismo, sino que la obligó a renunciar al PAN y con eso deja una militancia de toda la vida.
Los hechos hablan más que las promesas de campaña. San Ricardo, el santo de los lavadores de dinero, también tiene el don de discriminar a las mujeres.
Por su parte, Margarita, en esta faceta de precandidato independiente, apunta que la única mujer en la lista y que tiene un solo logro con el apoyo de los ciudadanos tiene un significado extraordinario en la lucha por la igualdad de género y en la democracia.
"La historia nos pone en una encrucijada para definir el lugar donde están las mujeres en el futuro de México, por eso es la candidata de las mujeres, es cierto que no todas las mujeres nos votan por mí, pero estoy seguro de que estamos de acuerdo en la necesidad de que en la realidad exista la igualdad de género y que nuestro país sea un ejemplo para seguir en otros países del mundo en este tema ".