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Desde San Lázaro. Mujeres en la capital del país. Por: Alejo Sánchez Cano Destacado

15 Mar 2018
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La irrupción de la mujer en el ámbito político se refleja con toda la actualidad en la contienda por suceder a Miguel Ángel Mancera, ya que además de Claudia Sheimbaum Pardo, por "El frente Juntos Haremos Historia", Alejandra Barrales Magdaleno, de "Por México al Frente "y Purificación Carpinteyro Calderón de Nueva Alianza, estar seguro la candidata independiente, Lorena Osornio Elizondo.

Entre esta lista de hembras estará próxima a la fuente de gobierno de la CDMX, suceso inimaginable por una sociedad machista y particularmente en el ámbito político en donde la discriminación está a la orden del día, no obstante los notables avances que han quedado plasmados en la Carta Magna.

Resulta halagüeño que cuatro mujeres disputen el honor de gobernar al corazón económico, político y cultural del país y además que, por la presidencia de la República, esté compitiendo con Margarita Zavala.

Podríamos discutir sobre los temas que las encumbran en la política, lo que es incuestionable es que son funciones con un alto perfil académico y profesional, además de demostrar que en posiciones de mando se ganaron el respeto y el liderazgo, tanto por hombres como por mujeres.

Si bien, es cierto que el género no debe ser una condición per se para arribar a los cargos políticos-administrativos, también es una realidad que en condiciones de suelo parejo, puede ganar y ganar.

En la capital del país se gobierna por primera vez una mujer que enfrentará el reto de un menor que significa atender a sus problemas acuáticos y los de la zona metropolitana más poblada del país.

Sin duda, el combate a la inseguridad pública, el problema número uno, requiere soluciones valientes y creativas, además de la mano dura y una política de tolerancia cero, en donde la depuración de los mandos policiacos sea una condición indispensable.

¿Están preparadas estas mujeres para enfrentar el "monstruo de las mil cabezas"?

Los jefes de gobierno de la CDMX se han plegado a los compromisos que generaron en la campaña.

¿Dejar a un lado el clientelismo político y terminar con los grupos mercenarios del poder?

 Son solo algunas inquietantes preguntas que tendrá que resolver la próxima jefa de gobierno, además, claro está,  de enfrentar cotidianamente innumerables obstáculos de gobernabilidad y de funcionalidad de la  capital del país.

Es ocioso adivinar sobre quien será la elegida, sin embargo más allá de lo que señalan las encuestas que ubican a Sheimbaum en primer lugar, diremos que a diferencia de los que ocurre en la elección presidencial, en donde no hay nada definido, aquí la señora Barrales está peleando palmo a palmo, calle por calle y por otro lado, además de que los votos que puedan captar “Puri”, como le dicen sus amigos a la abanderada de Nueva Alianza y Lorena Osornio van a mover la elección, está Mikel.

El caso de Mikel Arriola Peñalosa es digno de una crónica aparte. Solo diremos que a pesar de su enorme capacidad, probada experiencia y de ser un hombre de resultados, perderá. Él entró al mundo como candidato del PRI obligado por las circunstancias, toda vez que todos se rescataron de este "honor", lo expulson.

Fue el propio José Antonio Meade quien convenció para entrar en esta competencia desigual, ya que el Partido Revolucionario Institucional apesta en el otrora DF.

El exdirector del Seguro Social cumplirá la misión imposible en la medida en que la lleve a su amigo Meade. Por lo pronto se resignará a ver cómo las mujeres le pondrán una tunda inolvidable.

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