* Entregan Medalla al Mérito Manuel Gamio al arqueólogo Eduardo Matos
México, 16 Nov (Notimex).- Con un reconocimiento a Manuel Gamio por haber marcado el inicio de la antropología científica en México, arrancaron las actividades de la Sexta Mesa Redonda de Teotihuacán que, a un lustro de su última edición, regresa para continuar impulsando los estudios mesaomericanos.
El director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Diego Prieto, fue el encargado de inaugurar los trabajos en una sesión en la que se distinguió al arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma con la Medalla al Mérito Manuel Gamio, instituida en esta edición, y que también será entregada al investigador emérito Jorge Angulo Villaseñor.
Prieto recordó que hace un siglo, Teotihuacan y las poblaciones que entonces habitaban en la periferia de la urbe prehispánica, fueron el objeto de estudio para el más destacado esfuerzo académico de su época, que impulsó Manuel Gamio, marcando el inicio de la antropología científica de México.
Gamio entendió entonces que tras las fisuras dejadas por las escenas armadas de la Revolución Mexicana, la antropología era “el método idóneo para dotar a la nación y sus habitantes de un anhelado sentido de identidad y pertenencia", detalló, según da cuenta el propio INAH en un comunicado.
Hoy, dijo, para honrar ese espíritu y asumir el reto que en el siglo XXI tienen disciplinas como la antropología y la arqueología para dar cuenta del mosaico pluriétnico, multilingüe y pluricultural de México, la mesa redonda conjunta a los más connotados especialistas para que expongan los más avanzados conocimientos en torno a la llamada Ciudad de los Dioses.
Así, este año se caracterizará por la realización de dos foros clave para los estudios mesoamericanos Palenque y Teotihuacan, tanto aquellos desarrollados por instituciones y especialistas mexicanos, como los impulsados desde el extranjero.
Posteriormente, en la primera conferencia magistral del encuentro, titulada "Manuel Gamio y la antropología mexicana", Matos Moctezuma hizo un recuento de los acontecimientos que llevaron a Gamio a elegir al valle teotihuacano como su primer territorio de análisis.
Entre tales antecedentes citó a la Escuela Internacional de Arqueología y Etnología Americana, que fundada aún bajo el auspicio de Porfirio Díaz, conjuntó a una plantilla docente integrada por los más connotados académicos de su momento: Eduard Seler, George Engerrand, Alfred Tozzer y Franz Boas, quienes formaron a una generación de alumnos, entre ellos Gamio, que además de dirigir la escuela en años posteriores, guiaron a la academia bajo la orden de que “todo conocimiento generado a partir del pasado debía repercutir y ser de utilidad para una población y un territorio vivo y en evolución constante”.
De este modo, y con el posterior apoyo de Pastor Roaux, secretario de Agricultura y Fomento en el gobierno carrancista, Manuel Gamio llegó a Teotihuacan acompañado no sólo de arqueólogos e historiadores, sino de ingenieros, meteorólogos, físicos, agrónomos, maestros e incluso de cineastas para el registro de elementos etnográficos.
Además de explorar los templos y las plazas de la antigua ciudad, Gamio impulsó la construcción de caminos tanto terrestres como de vías férreas que conectaran a la Ciudad de México con pueblos como San Martín y San Juan, y con la zona arqueológica; fomentó la profesionalización de los maestros de educación básica y la edificación de escuelas primarias, y propició la comercialización de bienes artesanales y agrícolas producidos por los locales.
Las palabras población y territorio fueron en su momento un mandato de Gamio hacia los académicos de entonces, y en la actualidad deben verse como un ejemplo para la investigación arqueológica, antropológica y humanística en general, aseguró Matos.
NTX/MCV