“Sigue siendo un escritor vivo”, aseguraron los investigadores Dulce María Adame García, Rafael Olea Franco y Blanca Estela Treviño García, quienes ofrecieron una charla en la Sala Manuel M. Ponce.
“Micrós”, como era conocido, escribió “Ocios y apuntes” (1890), “Cosas vistas” (1894) y “Cartones” (1897), libros que desvelaban la pobreza de México.
Su legado, supone una contribución al periodismo y la literatura mexicana; sus historias tienen sufrimiento y marginalidad, tiene como protagonistas a niños y animales abandonados; escenas de la vida familiar y frustraciones amorosas, señaló Olea.
Treviño García destacó que era un conocedor y experto de las calles de la Ciudad de México, “poseía una mirada atenta y sagaz hacia los espacios más diversos, lo mismo el centro y sus calles aledañas, que sus vecindades y los bares miserables de la capital”.
Ángel del Campo nació el 9 de julio de 1868 y en sus páginas sostuvo una mirada implacable y mostró críticamente los males sociales, esto como consecuencia del Porfiriato, se informó a través de un comunicado.