Además del movimiento solidario por ayudar en la emergencia que viven entidades como Puebla, Morelos y la ciudad de México, a raíz de sismo que los mexicanos sentimos el pasado martes 19 de septiembre, y en medio de la anónima y espontánea ayuda que miles de manos, sea como rescatistas o con la aportación de algunos víveres en los centros de acopio, que se han unido para ayudar a la gente, en medio del dolor por la pérdida de vidas humanas, en ese entorno ha surgido una iniciativa ciudadana que con fuerza ha circulado en las redes sociales, en los medios tradicionales de información y en general en la opinión pública.
“Tenemos que unirnos, para exigir que los partidos políticos no reciban ningún dinero para campañas. No queremos ver espectaculares, ni volantes ni promocionales en TV ni Radio. El dinero queremos que se utilice para México‼ Para Reconstrucción‼ Házlo viral”. Es el texto de la propuesta con origen ciudadano y a la cual las adhesiones han sido inmediatas entre los receptores del mensaje, así, sin mayor interés que la solidaridad con los afectados por el sismo.
La propuesta es tan válida como natural en momentos de la emergencia, y si antes los partidos políticos no hicieron eco a iniciativas como “SinDineroNoHayVotos” o hicieron como que la virgen les hablara ante el descontento social que provocó la sola noticia de que en 2018 a los partidos políticos se le repartirían la jugosa cantidad de 6 mil 788 millones de pesos, cantidad que no considera las partidas que éstos recibirán desde los órganos electorales a nivel estatal, será imposible que en la emergencia estos actores de la política se hagan a un lado.
La propuesta es muy simple, los ciudadanos ya estamos hartos de campañas políticas donde el dispendio es la regla y donde la promoción personalizada con dineros públicos resulta hasta grotesca en medio de tantas prioridades y necesidades económicas que la mayoría de la población requiere, y se requiere que esos dineros sean canalizados para la reconstrucción que será necesaria en entidades afectadas por los sismos del 7 de septiembre, en Guerrero, Oaxaca y Chiapas, así como los habitantes que perdieron todo o parte de su patrimonio en pasado 19 de septiembre.
Es tiempo de cerrar filas, de tocarnos el corazón, de unirnos, de ser solidarios, y así lo han demostrado millones de mexicanos desde el primer minuto después de las tragedias, pero en momentos de dificultad la clase política está más obligada en tan difícil situación.
La propuesta ya está en el ambiente público, toca ahora al Congreso de la Unió hacerla realidad, porque aunque la iniciativa se ha dirigido en un primer momento al Instituto Nacional Electoral, serán los diputados federales quienes repartan los dineros en el Presupuesto de Egresos de la Federación para el año 2018, y estos deben ser etiquetados para que no se utilicen para otra cosa que no sea la ayuda humanitaria y la reconstrucción que se requerirá una vez que concluyan los trabajos de rescate.
Incluso, a esos recursos que se destinen para la ayuda de reconstrucción tienen que ser transparentados para que sus objetivos se cumplan y carezcan de sesgo partidista o político alguno. No es el momento de hacer campaña con el dolor humanos, y los partidos políticos, todos, son los menos indicados para ofrecer donaciones, ayuda o atención a su nombre. No, es tiempo de ayudar y no son válidos las ayudas de dirigentes partidistas o la repartición de despensas o cualquier otro producto como una forma de llevar agua al molino político.
Además de los partidos, será necesario recortar también los cuantiosos recursos que se le destinan al INE y que estos se redireccionen para la emergencia nacional.
El secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), José Antonio Meade, declaró que ante los efectos del sismo ocurrido el pasado martes, es probable que se hagan ajustes al paquete económico para 2018 presentado el ocho de septiembre a la Cámara de Diputados.
El presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, Jorge Estefan Chidiac, ha anunciado que por los daños de los sismos del 7 y 19 de septiembre, sí se prevén reasignaciones presupuestales para 2018, y refirió que si bien aún no conoce qué monto establecerán para enfrentar compromisos de reconstrucción en 4 entidades como Oaxaca, Chiapas, Puebla, Morelos y la Ciudad de México, confirmó que será una prioridad en la integración del PEF-2018.
Y en el INE también hay señales de poder regular una redistribución de los recursos para partidos políticos, y aunque el gobierno federal año con año presupuesta una partida denominada Fondo Nacional de Desastres Nacionales (Fonden), es un hecho que estos serán insuficientes, de ahí que parte de la solución están en los recursos de los partidos políticos y el INE. Es apenas una propuesta de mucha otras que seguramente irán surgiendo entre nuestra gente, los que una y otra vez muestran su espíritu solidario entre hermanos mexicanos. Ojalá.