Ayer por la tarde el presidente Enrique Peña anunció el relevo al frente de la Secretaría de Educación Pública, aceptó la renuncia de Aurelio Nuño y dio a conocer el nombramiento de Otto Granados Roldán, quien se sedempeñaba como subsecretario de Planeación.
Más tarde Más tarde, Nuño informó que se va a coordinar la campaña de José Antonio Meade, pero los cambios no para ahí, se da por hecho que hoy, en el Instituto Mexicano del Seguro Social, su titular Mikel Arriola deje el cargo, y de esa manera estar en posibilidades de atender la convocatoria que ha emitido el PRI capitalino para seleccionar a su candidato a la Jefatura del Gobierno de la Ciudad de México.
En el lugar de Mikel quedará Tuffic Miguel Ortega, quien hasta este jueves es director de Incorporación y Recaudación del IMSS.
Con la salida de Aurelio Nuño de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la renuncia de Mikel al IMSS, todo indica que habrán más movimientos en el gabinete de Enrique Peña, por ejemplo ya se habla de las salidas del canciller Luis Videgaray y del secretario de Desarrollo Social, Luis Miranda, a quienes se les menciona en las filas del priismo como aspirantes a una senaduría.
Se dice que a Videgaray lo relevará en la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) el subsecretario Carlos de Icaza González, exembajador en Estados Unidos; mientras que a Miranda Nava lo sustituirá en la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) Vanesa Rubio, subsecretaria de Hacienda.
De quien no sabe mucho es de Miguel Ángel Osorio Chong, quien como secretario de Gobernación era el favorito del priísmo en las encuestas para la candidatura presidencial del PRI y fuentes bien informadas señalan que no quedó nada contento con que Meade la haya ganado esa carrera, los rumores lo ubican al frente del CEN del PRI, pero en la lógica esa cartera siempre ha sido una posición del candidato presidencial y eso descartaría un cambio de Bucareli a las oficinas de Insurgentes.
En total, en 2018 estarán en disputa más de 3 mil cargos de elección, incluyendo la silla presidencial, además de la renovación total del Congreso de la Unión (500 diputados federales y 128 senadores), por lo que ante ese escenario los cambios en el gabinete presidencial estarán a la orden en los próximos días, ya que por ley los servidores públicos tendrán que dejar su cargo, cuando menos, tres meses antes de la elección del primer domingo de julio, pero como ya es una costumbre el mes de diciembre es buen año para una despedida, una reflexión y una renovación, al menos en el quinto año de gobierno. ¿Quién sigue, a quién le toca o quién se anima?, pronto lo sabremos.