- El presidente del organismo señaló que no se pueden cancelar contratos bajo el argumento del resultado de una consulta popular, pues jurídicamente no es una justificación.
La Barra Mexicana de Abogados manifestó que espera que se interpongan varias demandas ante la probable cancelación de contratos si se decide parar la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco, pues nuestro sería el primero en América Latina en cancelar contratosmillonarios por obras de infraestructura.
"No se conoce un antecedente en América Latina que se haya realizado con un procedimiento, de un resultado de una consulta, porque lo que está dicho es que la consulta puede ser determinante y no hay un precedente en América Latina", dijo José Mario de la Garza Marroquín, presidente de la Barra Mexicana de Abogados.
El abogado sostuvo que difícilmente se pueden cancelar contratos millonarios bajo el argumento del resultado de una consulta popular, pues jurídicamente no es una justificación para suspenderlos.
"No tendría ninguna justificación el gobierno actual para suspender. No habría manera de hacerlo, no hay una justificación que una consulta te alcance para suspender una obra. No hay manera de hacerlo legalmente", comentó.
Destacó que las empresas extranjeras serían las primeras en demandar al gobierno mexicano por cancelar una obra de infraestructura a la que se le ha invertido dinero que no se podría recuperar.
"Una de las preguntas importantes sería de donde saldrá el dinero para las indemnizaciones de daños y perjuicios por la cancelación de contratos. Para ello se necesitaría realizar un análisis actuarial para saber de qué bolsa del presupuesto se va a sacar y a dónde lo vamos a aplicar", dijo.
Añadió que sería complicado sostener que hay una causal de terminación de un contrato "basado en una argumentación de tipo popular. Los contratos no se pueden terminar así, los contratos se terminan cuando hay justificación de incumplimiento, argumentaciones jurídicas que te dan el sustento para terminarlo, pero no hay en la teoría mexicana el que una consulta del público en general te permita cancelarla".
Con información de: El Financiero