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Desde San Lázaro. El peor comienzo con un nuevo presidente norteamericano. Por: Alejo Sánchez Cano Destacado

17 Dic 2020
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En política no hay coincidencias y si ahora con Joe Biden,  ya como próximo presidente de Estados Unidos, la cámara de diputados aprobó la regulación sobre la presencia de agentes extranjeros en México, al tiempo de retrasar hasta el último momento una llamada, que a la postre nunca llegó, de Andrés Manuel López Obrador a su homólogo norteamericano, pues en menudo lio estamos metidos.

Y no porque se permita el libre tránsito de los miembros de las agencias de inteligencia y de control de drogas de EU en nuestro país, sino que justo cuando se dio el affaire entre ambos gobiernos por el caso del  general Cienfuegos, se cocina en la Cámara de Diputados una reforma exprés que en estos momentos no abona en nada la relación con el presidente de los norteamericanos.

Desde San Lázaro, el diputado Jorge Luis Preciado Rodríguez (PAN) afirmó que las agencias extranjeras de seguridad no confían en el Gobierno Federal y por ello no comparten sus informaciones, toda vez que en dos años no ha dado resultados.

Hay que recordar que la incursión de agentes extranjeros en nuestro país, está regulada por  convenios y programas de cooperación bilateral.

Señaló que en dos años no ha habido objetivos reales en el combate al crimen organizado, y la única captura que se iba a concretar terminó con un resultado cuestionable, pues se liberó al hijo del narcotraficante Joaquín "Chapo” Guzmán Loera.

En ese sentido, insistió en que las autoridades internacionales no tienen confianza en el Gobierno Federal, y por ello no le avisaron de la detención del general Salvador Cienfuegos Zepeda.

El Gobierno y sus aliados en el Congreso utilizan el concepto de soberanía nacional para aprobar la minuta, pero en los hechos, no lo defienden, como quedó de manifiesto al enviar 10 mil integrantes de la Guardia Nacional para detener a centroamericanos por órdenes del gobierno de Estados Unidos

Y por si no fuera poco, la fallida reforma que se pretendía aprobar para vulnerar no solo la autonomía del Banco de México, sino de todo el sistema bancario nacional con la captación de dólares en efectivo, causó resquemor entre las agencias   dedicadas a combatir el lavado de dinero en el mundo y claro, particularmente en la Unión Americana.

Todo este coctel molotov que ha preparado el gobierno del presidente López Obrador, ya provocó la molestia del nuevo huésped de la Casa Blanca en Washington a tal grado que la misiva que mandó el tabasqueño felicitando a Joe Biden por su triunfo en las elecciones, tardará tiempo en que haya contestación a una carta que, por cierto, ha sido  más beligerante que la propia acción del retraso en la congratulación.

No se puede jugar a las patadas con el principal socio comercial del país y además, todavía sigue siendo el país más poderoso del orbe.

Una cosa es que AMLO haya comprado la bronca que trae Trump contra Biden y otra muy diferente que en esta pelea se lleve entre las patas a todos los mexicanos.

Veremos a partir del 20 de Enero, cual va a ser el son que toque Joe Biden  a López Obrador, aunque no se necesita poseer dones de adivino, para adelantar que será el peor comienzo que hayan tenido presidente mexicano alguno desde la expropiación petrolera y vaya que ha habido momentos graves en la relación,  pero todos se han zanjado por la ruta del entendimiento y el dialogo, esperemos que ahora no sea la excepción.

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