Guerrero es el segundo estado más pobre de México, únicamente después de Chiapas. Los datos oficiales ofrecidos por el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) -un órgano autónomo como aquellos que el presidente Andrés Manuel López Obrador quiere desaparecer-, señalan que en 2018 en Guerrero había 2.41 millones de personas en condiciones de pobreza, lo que equivale al 66.5% de la población del estado.
Para nadie es un secreto que, por las condiciones sociales y políticas del estado, es muy probable que el candidato de Morena, prácticamente sea quien sea, gane la elección del próximo 6 de junio en la que se renovarán la gubernatura, el Congreso local y 80 ayuntamientos. Además, por supuesto, los guerrerenses votarán por nuevos diputados federales que ocuparán una curul en San Lázaro a partir de septiembre de este año.
Con ese escenario, Guerrero ve hoy cómo Morena define las candidaturas correspondientes.
Para el caso de la gubernatura, Morena ha definido a un impresentable Félix Salgado Macedonio como su precandidato. Dejó en el camino al también impresentable Pablo Amílcar Sandoval -hermano de la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval-, a quien el propio Salgado Macedonio ha vinculado con actos de corrupción, enriquecimiento ilícito y uso de recursos públicos con fines personales tanto en su cargo como presidente de Morena en la entidad como en su paso como presidente del Congreso local y más recientemente como súper delegado federal en el estado.
No sólo eso. Félix Salgado Macedonio asegura tener un expediente que vincula a Pablo Amílcar Sandoval con los grupos criminales que operan en la entidad, como Guerreros Unidos, Los Rojos y Los Ardillos.
Salgado Macedonio enfrenta actualmente dos acusaciones por el delito de violación. La segunda de ellas ya ha sido confirmada por la Fiscalía General del Estado, que emitió medidas cautelares para la denunciante del “Toro sin cerca” -como apodan al también exalcalde de Acapulco-, y le ha ofrecido asistencia jurídica y psicológica. Estas medidas forman parte de la revisión que la Fiscalía hace de la investigación que lleva a cabo sobre Salgado Macedonio y obedecen a la “situación de vulnerabilidad a la que fue expuesta públicamente al darse a conocer de manera dolosa” copias de la indagatoria.
Salgado Macedonio ha negado las acusaciones, pero la realidad es que su precandidatura peligra. En el caso de que Morena le retirara su apoyo, el candidato a la gubernatura de Guerrero sería Pablo Amílcar Sandoval. Ni a cuál de los dos irle.
En las elecciones del 7 de junio de 2015, Pablo Amílcar Sandoval, quien fue candidato de Morena al gobierno del estado, obtuvo sólo un 2.7% de la votación y quedó en un muy lejano quinto lugar de los comicios el los que triunfó el priísta Héctor Astudillo Flores, que obtuvo 40.9% de los votos.
Pablo Amílcar Sandoval tiene entre sus principales promotores a su hermana y a su cuñado, John Ackerman, quienes constantemente cabildean con intelectuales y activistas de izquierda a favor de Pablo Amílcar, poniendo siempre por delante la figura del padre de la funcionaria federal y el aspirante a la candidatura morenista, Pablo Sandoval Cruz, luchador social, dirigente de la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero y militante del Partido Comunista Mexicano desde 1981.
Sin embargo, sobre Pablo Amílcar Sandoval pesan sus presuntas relaciones con grupos delincuenciales de Guerrero.
Desde años atrás, Félix Salgado Macedonio ha recibido el respaldo de quien hoy es presidente de la República. Es conocido que en 2015 Andrés Manuel López Obrador tuvo acercamientos con Salgado Macedonio para ofrecerle la candidatura de Morena.
En ese tiempo, Salgado Macedonio estaba apartado de la política, aunque buscaba y promovía una invitación del PRD, partido en el que todavía militaba y al que le veía más posibilidades de refrendar la gubernatura, luego de dos sexenios consecutivos en el poder con Zeferino Torreblanca y Ángel Heladio Aguirre Rivero.
Cercanos a Salgado Macedonio aseguran que el exalcalde de Acapulco lanzó la amenaza al presidente de Morena, Mario Delgado, de exhibir públicamente el expediente que posee sobre Pablo Amílcar Sandoval en caso de no obtener la candidatura a la gubernatura de Guerrero. Además, Salgado Macedonio aceptaría competir bajo las siglas del PRI, partido que previamente lo contactó para ofrecerle su respaldo y la candidatura.
El pleito por la candidatura morenista aún no termina. El resultado, cualquiera que sea, no beneficiará a Guerrero. Por el contrario, hace vaticinar que para esa entidad vienen seis años oscuros y lamentables. Pobre Guerrero.