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Orbi 21. El rey del exilio. Por: Cristina Cardeño Gama Destacado

15 Feb 2021
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Parece que Juan Carlos de Borbón, el rey emérito de España, siempre ha estado destinado al exilio. Su vida fue marcada desde temprana edad por las condiciones en las que fue concebido por Juan de Borbón y Battenberg y María de las Mercedes de Borbón y Orleans, los monarcas que nunca pudieron reinar y que se vieron obligados a salir de España con la instauración de la dictadura de Francisco Franco. Desde su nacimiento, el 5 de enero de 1938 en Roma, la vida de Juan Carlos fue moldeada para que asumiera en algún momento el trono, aunque en ese entonces pareciera algo casi imposible. Años después de recibir una educación para gobernar, fue cobijado por el franquismo y designado por el mismo Franco como su sucesor en calidad de Jefe de Estado, ocasionando que la relación con su padre Juan se tornara cada vez más tensa. 

 

El 22 de noviembre de 1975, dos días después de la muerte de Francisco Franco, Juan Carlos I de España es proclamado rey de España y Jefe de Estado. Por ende, asume la monarquía en un ambiente con una fuerte presencia  franquista. Juan Carlos entiende que su labor política tenía que ser regresar a su país a una democracia sin provocar que el franquismo se sintiera agraviado y que como consecuencia se retomaran las ideas de reavivar la dictadura en España. Entendiendo que el país aún se recuperaba de la Guerra Civil (1936-1939), la transición a un régimen democrático representaba una labor titánica que el ahora rey emérito logró consumar sin mayores confrontaciones ni derramamiento de sangre, además de tener un papel clave y estratégico durante el intento de golpe de Estado en 1981.

 

La primera parte de su mandato fue alabada, condecorada y reconocida por una gran parte de la población española. Con el paso de los años, el monarca cayó en excesos y en acciones de corrupción e insensibilidad, como el caso que implicó a su hija, la Infanta Cristina, en actos de corrupción, o el escándalo de su viaje de cacería a África junto con su amante, Corinna zu Sayn-Wittgenstein. La suma de todo eso, lo llevó a la abdicación en el 2014. Su hijo, Felipe VI, ya contaba con la edad y madurez suficiente para asumir el trono.

 

El año pasado, tras darse a conocer sus negocios ocultos en Suiza, por lo que podría enfrentar un proceso judicial en España, comunicó a su hijo, el rey Felipe VI, su decisión de salir del país para no manchar a la corona española de nuevo. Actualmente se encuentra viviendo en Abu Dhabi, la capital de los Emiratos Árabes Unidos. Todo parece indicar que, así como nació fuera de España, alejado de su patria, en la que por cierto, cuenta aún con un pequeño grado de aceptación por parte de la sociedad, terminará posiblemente sus días, como su nacimiento, en el exilio. 

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