Posterior a la elección, el presidente solicita, de facto, licencia al cargo de Presidente y se pone la camiseta de MORENA en la mañanera por los malos resultados de esta elección para el proyecto de demolición de las instituciones liberales de nuestro país.
Sabe Andrés Manuel que su sexenio concluyó con el término de su etapa de poder omnímodo en el Congreso de la Unión, sumando a la Cámara de Diputados en donde MORENA logra la primera minoría al sumar solamente el 30% - 34% de los curules, con lo que pierde el control de la JUCOPO por los tres años de la LXV legislatura, y que al igual que la Mesa Directiva tendrá que ser rotatoria por los tres años para las tres primeras fuerzas políticas de esta recién formada legislatura: MORENA, PAN y PRI.
Todavía está en juego la mayoría simple, es decir el 50 % más uno, pero la coalición “Juntos son Historia” está muy cerca de lograrlo, en donde MORENA alcanza solamente 197 curules, pero se cancela de manera definitiva la mayoría calificada que requiere la reforma Constitucional, es decir, se cancela en los hechos la estocada que la actual administración quería darle a los organismos autónomos, esto se acabó y se tendrían que cabildear con la oposición, lo que nunca han querido MORENA y sus aliados.
Es por ello que el sexenio de Andrés Manuel concluyó y se pone la camiseta de campaña electoral para el 2024, y eso si le gusta, pero los resultados no le dan. Sus dos alfiles acuñados en la Ciudad de México para la sucesión son un fiasco y así lo demuestra el resultado electoral en la CDMX y su zona metropolitana, que materialmente sepulta la fortaleza administrativa de votos del presidente.
Además, viene un rebote muy importante en donde el PAN recupera las principales ciudades de entidades que ya gobierna el partido guinda, con excepción de la tierra natal del líder morenista, Tabasco. Pierde ciudades en Veracruz, Puebla, ZM Toluca y no gana en Morelia y se fortalece el corredor azul del Bajío.
Movimiento Ciudadano logra administrar dos entidades que son la tercera y cuarta aportante del PIB, solo detrás de la Cuidad de México y México.
El PRI no termina de resolver su problema esencial, si es tecnócrata-liberal o nacional revolucionario, en donde los ex priistas Sansores, Durazo y Monreal ganan Sonora, Zacatecas y Campeche.
Monreal, el mayor, el Senador toma bocanada de aire, espero que deje de exhibirse en el trabajo de complacencias del líder de MORENA en los trámites legislativos, con las tres bandas del resultado de la Ciudad de México, en donde caen los dos punteros Claudia y Marcelo y derrotan a Bejarano y Dolores Padierna en la Alcaldía de Cuauhtémoc.
El PAN, repite como segunda fuerza y gana Chihuahua y Querétaro y pone una agenda interesante resultado del Pacto por México, transición energética, apoyo para aumentar las competencias de las personas y la familia como centro del tejido social.
La parte blanda del gobierno, que tiene el hándicap de la elección del 2018, que termina con los resultados electorales del domingo pasado, en donde ya se acabaron los guardaditos, el margen de la austeridad criminal ya resulta más y más costosa, y el simulado proceso de combate a la corrupción que ya no da más.
Viene el tramite más difícil en donde el desgaste de la actual administración lo empieza a poner contra la pared y la falta de recursos por la falta de crecimiento económico que acumula los tres primeros años, mostrando señales de rebote para el segundo trimestre de este año, lo obliga a pensar necesariamente en las acciones no tan populares de la necesaria reforma hacendaria y que ya se empieza a dibujar en la nueva legislatura, en donde nadie va a quedar muy contento.
Con qué entra al segundo trienio el líder de Morena?, quién de repente se pone el papel de presidente de no todos los mexicanos.
La coalición de la mayoría oficialista destaca el mayor crecimiento del Verde, a pesar del desprestigio que acumula y no creo que vaya a doblarse de manera incondicional a MORENA y si va a negociar fuerte su voto para cualquier tema que atente contra su resultado actual.
MORENA pierde alrededor de 50 diputados y no va a poder jalar diputados del PES, ni del PT y menos del Verde. Con esta realidad deberán de transitar el resto de la administración federal actual.
Estamos entrando en un impase de tres años muy peligroso para nuestro país, en donde lo más probable es que nos quedemos congelados por las terquedades del presidente y los nuevos controles de poder en donde solamente tendríamos que buscar consensos en donde no hay ningún interés por buscarlos y donde va a convivir dos modelos opuestos de país.
La estadolatría de MORENA y la visión liberal reformista de la alianza que empujó Enrique Peña Nieto, muy mal resultado electoral para México, en donde nos vamos a enfrentar con vencidas de dos iguales, pero muy diferentes y me temo que no nos va a llevar a ningún lado por los próximos tres años.