· “Libre”, “Alternativa” y “Demócratas” ¿Partidos nuevos?
· Además de requisitos de ley, el reto será vencer desconfianza, descredito y hartazgo.
Hablar en estos tiempos de nuevos partidos políticos nos suena como a proyectos aventurados, sobre todo si ponemos a consideración del respetable el número de siglas partidistas que actualmente cuentan con registro nacional, son seis y eran ocho hasta fines del año recién concluido, lo cual a simple vista denotan que son muchos y muy costosos para la democracia mexicana.
El hartazgo es evidente, los ciudadanos no se sienten representados por los partidos políticos y sin embargo, qué creen, esos no son argumentos suficientes para que en un futuro próximo el sistema de partidos se engrose con nuevas opciones al amparo del borrón y cuenta nueva.
Y si no juzgue usted. Con la intensión de competir en las elecciones intermedias de 2021, algunas organizaciones políticas ya se aprestan, si no es que ya lo hicieron, a presentar ante el Instituto Nacional Electoral (INE) su respectiva solicitud con miras a obtener el respectivo registro que los acredite como partidos políticos, cobijados seguramente en eslóganes que los identifiquen como innovadores, vanguardistas, progresistas y otras linduras publicitarias que seguramente los harán ver como diferentes o las mejores opciones del siglo XXI.
Es cierto, el recién creado partido del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) obtuvo una votación considerada alta en el proceso electoral del año pasado, 30 millones, pero en gran medida –según especialistas en temas electorales y analistas políticos- eso se debió al hartazgo contra un esquema de gobierno, donde en los últimos años si no ganaba el PRI el triunfo era para el PAN o el PRD en los principales cargos de elección de los tres niveles de gobierno, y donde algunos de sus representantes socavaron el destino de esas siglas por actos de corrupción y otras acciones que rayaban en la impunidad, de ahí el hartazgo y de ahí los resultados del apabullante triunfo de los morenistas en casi todo el territorio nacional.
¿Qué organizaciones aspiran ser Partido Político?, de entrada podríamos empezar por poner en la lista a dos: “Libre”, organización impulsada por el matrimonio Felipe Calderón y Margarita Zavala; “Alternativa”, donde su principal promotor es el priista César Augusto Santiago, de quien se dice no se anima a renunciar al partido de sus amores, pero los seguidores a su propuesta insisten que es un paso necesario para recorrer la nueva aventura.
En la puja también están siglas conocidas, como Nueva Alianza y Encuentro Social, partidos que perdieron su registro a nivel nacional pero que tienen fuerte presencia a nivel estatal, e incluso los del PES cuentan con bancadas parlamentarias en el Senado y la Cámara de Diputados federal, lo que al parecer, en este caso, es un factor que ayuda y puede hacer más sencillo el retorno de este partido a las grandes ligas.
Se rumora que “Ahora”, del senador independiente Emilio Álvarez Icaza, explora la posibilidad de convertirse en partido político y en caso de dar el paso en ese sentido primero formarían una asociación que se llame “demócratas”, con el justificante de que en el país no hay partidos políticos democráticos.
En fin, las organizaciones políticas que deseen incorporarse al sistema de partidos tendrán que cumplir requisitos establecidos en la Ley General de Partidos Políticos, como presentar una declaración de principios, un programa de acción y los estatutos que regirían sus actividades. Si se trata de un partido nacional, debe contar con 3 mil militantes en al menos 20 estados del país, o bien, contar con 300 en por lo menos 200 de los 300 distritos electorales existentes. Los militantes deben contar con credencial para votar. El número de militantes país no podrá ser inferior al 0.26% del padrón electoral federal de la elección inmediata anterior a la presentación de su solicitud (esto es 232,263 personas).
Si el registro es a nivel local, debe contar con militantes en por lo menos dos terceras partes de los municipios o alcaldías en el caso de la Ciudad de México. Igualmente, no podrá estar por debajo del 0.26% del padrón.
Para poder constituirse como partido político nacional, la agrupación interesada deberá acreditar que llevó a cabo asambleas a lo largo de todo el territorio nacional, además de una con carácter constitutivo, donde la asistencia deberá ser libre y deberán manifestar que conocieron los documentos estatutarios.
Hay otros requisitos y en principio se puede decir que del proceso es la etapa más sencilla, porque antes los impulsores de las nuevas siglas tendrán que vencer resistencias ciudadanas como es la desconfianza, el descredito, el hartazgo y otros males que desde hace muchos años vienen arrastrando todos los partidos, y cuando se dice “todos” no hay necesidad de aclarar nada.
VA MI RESTO.- En 2018 la bolsa total de los partidos a nivel nacional ascendió a más de 6 mil 500 millones de pesos, en tanto que para los de la ciudad de México significó un total de 408 millones, lo que para un país con muchas necesidades es, al modo de ver las cosas para muchos, “harto” dinero echado a la basura.
Incluso, en ese orden de ideas, recientemente el diputado local de la CDMX, Carlos Hernández Mirón, presentó una iniciativa que pretende disminuir en un 50 por ciento las prerrogativas públicas que reciben los partidos políticos, aunque quedó claro que esa propuesta se hace desde la seguridad de que Morena es el partido en el poder y muchos la interpretaron como una forma de disminuir la representación e influencia de los opositores.
En fin, en este juego de la política, serán precisamente los ciudadanos quienes decidan formar parte de un partido con registro, de uno nuevo o de plano de ninguno, y en esa medida contar con el tipo de democracia que quieren tener o el que les dejan tener, y hasta ahí porque como veo doy.