Primero, la agenda y el programa; segundo, la alianza electoral y tercero, el candidato. Así sentenciaba Dante Delgado, líder nacional de Movimiento Ciudadano, la ruta que seguirá el Frente Ciudadano por México (FCM) en los próximos meses.
El cambio de régimen para superar el actual, caracterizado por ser totalmente disfuncional, es el propósito mayor y es una veta electoral muy atractiva para el electorado que muestra hartazgo, agrega el líder nacional de Movimiento Ciudadano y ya en corto nos decía que la meta última es el gobierno de coalición que oriente desde la agenda legislativa hasta el programa de gobierno. De igual manera, nos confió, está por la eliminación del financiamiento público a los partidos políticos.
Ante un presídium inédito en donde hombres y mujeres de izquierda, de centro y derecha departían animosamente y en la cual daban a conocer la agenda legislativa que consta de 15 puntos y que pugnarán por cristalizar en el tercer periodo de sesiones, los reporteros que cubrían el peculiar evento no cabían en su asombro al verlos juntos, al tiempo de deslizar al aire, nombres y posiciones que supuestamente ya se han repartido estos tres partidos.
Para la presidencia va Anaya, el gobierno de la Ciudad de México es para el PRD y Jalisco lo tiene en la bolsa, Movimiento Ciudadano, además hablaban de un matrimonio por conveniencia que en las primeras desavenencias quedará truncado. Qué bonita familia, apuntaba otro.
La presencia en San Lázaro de Alejandra Barrales, Ricardo Anaya y Dante Delgado, así como los coordinadores parlamentarios en la cámara de diputados y de senadores del PRD, PAN y MC, causó revuelo en San Lázaro y mientras que los diputados priistas y verdes estaban en sus respectivas reuniones previas a la sesión plenaria, los “Frentistas” llamaron la atención de todos y marcaron la agenda política nacional.
Quien fuera dueño de la agenda política por meses, Andrés Manuel López Obrador, ve cómo paulatinamente el Frente se ha apoderado de ella y peligrosamente lo empieza a desplazar de las encuestas que ya miden la irrupción del Frente en el escenario nacional.
De la misma manera el PRI, después de que en agosto ocupó los mejores espacios noticiosos por la celebración de su Asamblea Nacional, observa los primeros pasos del Frente y a decir de varios diputados tricolores se han apoderado de la coyuntura, pero las ambiciones personales de sus integrantes va a dar al traste con el proyecto. El hecho fundamental es que ya les comió el mandado el Frente a los priistas decían los panistas.
En el papel luce impecable la ruta crítica del Frente que fue constituido bajo dos escenarios, el de las elecciones y el de la integración de un gobierno de coalición. Los dos tienen un tiempo perentorio y responden a decisiones colegiadas.
En relación a la agenda legislativa integrada por 15 puntos destacan los temas: hacia un nuevo régimen; el Blindaje Electoral y la protección al medio ambiente, además del rechazo al gasolinazo y a la Ley de Seguridad Interior ya que primero se debe aprobar el Mando Mixto Policial.
Si bien es cierto que no alcanzan la mayoría simple en la Cámara de Diputados, tan bien es una realidad que la mayoría calificada, que es aquella que se requiere las dos terceras partes de votos, solamente se alcanza con la participación del PAN, del PRD y MC.
Quedan en el registro la presencia en el estrado, codo con codo, de Jesús Zambrano y Santiago Creel, de Damián Zepeda y de Marko Cortés con Francisco Martínez Neri; de Clemente Castañeda con Agustín Basave. Como diría el célebre y ya difunto Pompín Iglesias: ¡Qué bonita familia, qué bonita familia!
