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Notas principales

Durante años el INE ha estado en el centro de una batalla política impulsada desde Palacio Nacional
Particularmente en el Senado existen contiendas sumamente cerradas
Además, es tiempo de incorporar a su gente de toda la confianza, a los leales a ella, a las tareas del gabinete presidencial
Claro, la dimisión de Taddei no resuelve la crisis del INE. Apenas inaugura otra
Un INE cuestionado, dividido y bajo sospecha es exactamente lo que México no necesita frente a unos comicios
El resultado es un sistema en el que la fiscalización técnica termina inevitablemente atrapada dentro de la disputa política
El INE maneja miles de millones de pesos, pero administra algo todavía más importante: la confianza electoral de los mexicanos
El problema de los programas sociales no es ayudar a quienes verdaderamente lo necesitan
Su permanencia ya no puede analizarse únicamente en términos de confianza política
La salud tampoco puede sustituirse con transferencias monetarias