- El 80 por ciento de los adultos mayores se atiende en el sistema público de salud, el resto lo hace en el privado.
Al reconocer que “la incapacidad del Estado es evidente” y que el sector salud “enfrenta una problemática de atención y de recursos financieros”, legisladores de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables de la Cámara de Diputados aprobaron, por unanimidad, enviar a los pacientes mayores a hospitales y médicos privados.
A propuesta del PAN, la mayoría parlamentaria de Morena y de todos los partidos en el Palacio Legislativo de San Lázaro aceptaron reformar la fracción XXXI de artículo 28 de la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores, para posibilitar su acceso a los bienes y servicios que presta la iniciativa privada en materia de salud, especialmente en materia de atención médica y hospitalaria.
Se advierte que la población adulta es la que más usa los servicios de salud, y que el 80 por ciento de los pacientes se atiende en el sistema público de salud, el resto lo hace en el privado.
En la exposición de motivos del dictamen se esgrime que “ante la desaparición del Seguro Popular, si bien no había alcanzado los objetivos planteados con su creación, representaba una opción confiable y económica para el tratamiento médico de millones de mexicanos que no cuentan con servicios de seguridad social, ni con los recursos económicos para solventar su atención médica y hospitalaria en instituciones privadas de salud”.
Subraya que “se ha creado, en sustitución del Seguro Popular, el Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (Insabi), que ofrecerá cobertura universal en materia de salud a mexicanos y extranjeros, que se encuentren en territorio nacional, con lo cual se incrementará de manera dramática el déficit que en materia de instalación hospitalaria y atención médica padecen los mexicanos”.
Por lo anterior, aprobaron que el INAPAM tenga la facultad de “celebrar convenios con las personas físicas o morales de los sectores social y privado que integran el Sistema Nacional de Salud, a fin de promover descuentos en los bienes y servicios que prestan en materia de salud, especialmente en atención médica y hospitalaria”.
El dictamen -que fue turnado ya al pleno de los 500 diputados para su discusión y votación- argumenta que “a pesar de estar consagrado el derecho a la salud en nuestra Carta Magna, sigue siendo uno de los pendientes que tiene el Estado Mexicano”.
Destaca que “el rezago que presenta el Sistema de Salud Pública es enorme y sigue creciendo, por lo que la incapacidad del Estado para satisfacer las necesidades médicas y de salud de la población es evidente”.
Reconoce también que “en momentos en los que el sector salud enfrenta una problemática de atención y de recursos financieros”, es necesario “fortalecer las funciones del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores, para que pueda celebrar convenios con el sector salud, para garantizar descuentos en los bienes y servicios que presta la iniciativa privada en materia de salud”.
A las problemáticas del Insabi, se añade en el dictamen que “existen una serie de conflictos en el país, como por ejemplo el paro de los médicos que exigen sus pagos, enfermos de VIH pidiendo les surtieran sus medicamentos retrovirales, directores de institutos de salud denunciando la congelación de la entrega de recursos aprobados desde para el 2019 para la operación de hospitales”.
Además, “familiares de niños con cáncer exigiendo el abasto de metotrexato para el tratamiento de los menores, lo que hace previsible que el gobierno no tenga la capacidad económica y logística frente a la implementación del Instituto Nacional de Salud para el Bienestar, cuyos servicios serán de carácter universales y gratuitos, sus gastos de operación cubiertos con impuestos generales, lo cual hará inviable y provocará el colapso de todo el sistema de salud pública del país”, expone.
“Esta situación compromete gravemente la atención médica de las personas adultas mayores, quienes por obvias razones son quienes más uso hacen de los servicios de salud”, advierte.
Con información de: El Financiero
