- Esquivel Mossa fue asignada a la Segunda Sala de la Suprema Corte en sustitución de la ministra en retiro Margarita Luna Ramos.
La designación de Yasmín Esquivel Mossa como ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) está avalada “por sus propios méritos”, aseguró el ministro Fernando Franco González Salas.
“La designación de la ministra está avalada por sus propios méritos como se ha demostrado con la narración de su larga y sólida trayectoria”, señaló González Salas en la ceremonia solemne de recepción a Esquivel Mossa.
“De su capacidad, conocimiento y experiencia no puede haber duda”, agregó el ministro, quien recordó que la designación de Esquivel Mossa en el Senado de la República se dio en medio de un “complicado” proceso.
Dijo que hubo un escrutinio “estricto y crítico”, no solo por parte de los encargados de la designación, sino también por medios de comunicación, redes sociales, académicos y organizaciones no gubernamentales.
Sin embargo, González Salas destacó que este proceso de designación ya se “coronó” con la protesta que la ministra rindió ante el Senado de la República y la imposición que este jueves se le hizo de la toga magisterial en la SCJN.
Recordó que, al protestar el cargo, Esquivel Mossa se obligó a conducirse, en lo público y en lo privado, “con absoluta honorabilidad, sin ningún otro compromiso que el de someterse al mandato de la ley en búsqueda de la justicia”.
El ministro fue designado para dar el discurso de bienvenida a la nueva ministra. En este hizo un resumen de su carrera profesional y citó datos de su vida personal; por ejemplo, mencionó a sus dos hijos, pero no a su esposo, José María Riobóo, empresario y asesor del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Dicho parentesco generó una serie de críticas contra el presidente López Obrador por sectores que consideran que en la designación de Esquivel Mossa como ministra de la SCJN existe un evidente conflicto de interés.
En la sesión también hizo uso de la palabra la nueva ministra quien, en su primer discurso, se comprometió a desempeñar el cargo para el cual fue designada hasta 2034 con absoluto apego a la Constitución y tratados internacionales.
“Colegas, no soy ajena, no soy extraña, ni soy de fuera. Con humildad y honra me declaro parte del sistema de impartición de justicia de este país”, dijo.
También se refirió a los obstáculos que las mujeres tienen que pasar en su camino profesional y que ella misma padeció. Por ello, reconoció a las “únicas” 12 ministras que han pasado por SCJN en sus 200 años de historia, en los que ha habido también más de 500 ministros varones.
Dijo que concentrará su trabajo en impartir justicia con perspectiva de género, además pugnará por los valores judiciales de autonomía, independencia, objetividad, imparcialidad, profesionalismo y transparencia.
Finalmente, la ministra aseguró que, para afrontar responsablemente los “tiempos difíciles por los que atraviesa el país”, donde existe una merma de la confianza de la sociedad en las instituciones del Estado, es necesario fortalecer el Estado de Derecho.
“La sociedad y los poderes del Estado debemos reencontrarnos para hacer frente a estos males que nos laceran y frenan. Nuestro desarrollo como nación no bastan la oposición reiterada y la crítica vana, que solo confrontan y dividen en detrimento de todos, se requiere de acciones concretas… Fortalecer el Estado de Derecho es lo prioritario”, concluyó.
Esquivel Mossa fue asignada a la Segunda Sala de la Suprema Corte en sustitución de la ministra en retiro Margarita Luna Ramos.
Con información de: El Financiero
