Acto que sirvió para que “pepe Meade” se comprometiera, tanto en Yucatán como en Campeche, a presentar sus pruebas tanto físicas, metales, de control de confianza y toxicológicas, acto seguido que tomó como un reto Andrej Manuel y prontamente aclaró que el daría positivo por cuestiones de salud, señalando que por su hipertensión se tiene que tomar un delicioso coctel de medicamentos y que seguramente tendrán ansiolíticos para cuando hace berrinche, y hasta ruda cuando estornuda, es decir es el “candidato pastilla”.
Para el candidato del PAN, o del frente o solamente de sus cuates, el tal “cerillo” como lo conocen en su partido o sus detractores, por ser una persona de mecha corta, le cayó de peso la propuesta del candidato ciudadano y simpatizante del PRI, y se apresuró a contestar, como siempre al bote pronto, que el pasa el control que le pongan, pero aun no pasó el principal control de tener que explicar la bipolaridad política coyuntural de la alianza que pretende impulsar e imponer o la coalición de gobierno, electoral o como se quiera ver.
Bipolaridad que se le manifiesta cuando en un segundo pasa de sonreír a una posición adusta y en un segundo muy enojado, o cuando pretende pasar por un chavo banda, que cabe decir que Juan Zepeda sin duda se ve muy natural, ya que el si es un chavo banda, pero Anaya se le ve incomodo con la batería y poco menos con el órgano, síntomas, sin ser especialista, de bipolaridad o por lo menos de TDAH o Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad que sin duda se le va ir acentuando en la medida en que el perredismo no lo tome en serio.
Lo cierto es que mientras López Obrador anda en precampaña permanente, en las candidaturas para las delegaciones, alcaldías o demarcaciones territoriales, se le llena de perredistas o ex perredistas para encabezarlas y Anaya recure a sus bastiones en donde tiene el control o por lo menos no es tan mal visto, Querétaro, Guanajuato y ciudad de México y que asiste como precandidato del frente, cuando en los hechos es precandidato solamente de una fracción de Acción Nacional.
Mientras “Pepe Meade” avanza con paso firme en donde el priismo puede tener posibles situaciones de fractura, en las entidades federativas donde coinciden elecciones en el 2018, testimoniando el proceso de selección, nominación y operación cicatriz: Jalisco con Miguel Castro Reynoso; Mauricio Sahuí Rivero para Yucatán; Mikel Arriola para la Ciudad de México, dejando para después a Chiapas en donde existe un posible conflicto entre el Gober Manuel Velasco y la gente de Albores; Veracruz en donde al parecer el candidato será José Francisco Yunes Zorrilla; en Tabasco seguramente, no solo por equidad de género, será la diputada federal Georgina Trujillo, para Guanajuato la también diputada federal María Bárbara Botello, la cual ya ganó amparo en contra de su inhabilitación en León ciudad capital de Guanajuato.
Puebla y Morelos las más complicadas, no porque pueda existir conflicto al interior del priismo, sino porque no se ven posibles candidatos competitivos para estas entidades.
En esta primera etapa de precampaña tendrá mucho trabajo “Pepe Meade” en donde deberá de concluir la operación política electoral de tener planillas completas para las elecciones estatales y aprovechar junto con los gobernadores emanados del PRI en el Estado de México y Coahuila entidades en donde recientemente se llevaron a cabo elecciones estatales y ganó por un mínimo margen el PRI.
Será muy importante que los Gobernadores electos tengan resultados rápidos, como el éxito de la operación conjunta “Rastrillo” en Ecatepec y el corredor azul de Naucalpan en donde se ejecutaron órdenes de aprensión en contra de 185 personas detenidas por diversos delitos en Ecatepec y 58 en Naucalpan, acciones que permiten rasurar a los delincuentes de las calles y que en una declaración poco afortunada del “peje” en donde señaló que el PRI lo quiere rasurar también.
