De último minuto pero arreglo al fin. Los partidos del PRI y PVEM decidieron ir en coalición para el proceso electoral por la gubernatura en Chiapas, con candidato por definir La Jornada Los PRI y PVEM registraron la coalición Todos por Chiapas para competir en las elecciones del primero de julio, sin que se haya designado al candidato a la gubernatura, informó el dirigente estatal priísta, Julián Nazar Morales.
El plazo venció a la medianoche del martes, los del partido verde a nivel local amagaron con romper su alianza con el PRI si desde las cúpulas de las dirigencias nacionales de ambos paridos se imponía a un candidato, y no solo eso sino amenazaron con renunciar a las filas del PVEM. Aunque hasta el momento no se sabe quién será el candidato, por lo pronto ya llegaron a un acuerdo de palabra y, en el último minuto del plazo legal para formalizar una alianza, ambos partidos suscribieron ante la autoridad electoral su intención de ir juntos a la competencia por la gubernatura chiapaneca.
El conflicto que en algún momento parecía terminar en crisis inició el fin de semana cuando se difundió la noticia que en la Ciudad de México se habían reunido las dirigencias nacionales de esos partidos en la que habrían acordado llevar por candidato al priísta, el senador Roberto Albores Gleasson, cosa que molestó a los verde ecologistas chiapanecos, ya que ellos promovían las figuras del senador de ese partido, Luis Armando Melgar, o bien al diputado local, Eduardo Ramírez Aguilar.
Tras conocerse tal noticia, el primero en inconformarse fue el senador Luis Armando Melgar y amenazó con abandonar las filas del PVEM si no se rectificaba el procedimiento de la elección, y hasta adelantó que en los primeros días de febrero se declararía senador independiente.
Posteriormente la rebelión de inconformidad alcanzó a 14 diputados locales y 56 alcaldes, todos del PVEM, denunciando estar en contra de lo que consideraban una imposición y demandaron un proceso para elegir a su abanderado dentro del marco de la transparencia y la democracia.
La moneda está en el aire, el acuerdo señala que quien quiera contender por la candidatura tendrá que someterse a un proceso interno y de consulta abierta a la población, por lo que ni Roberto Albores, ni Armando Melgar, ni Eduardo Ramírez, ninguno, ni nadie más, en este momento puede decir que ya es candidato.
Por lo demás baste recordar que Chiapas es un bastión electoral del PVEM, y aunque ha ido en alianza con el PRI en los últimos procesos electorales, son los militantes del verde los que han tendido prioridad a la hora de asignar candidaturas, y en alianzas con el tricolor han llegado al triunfo, por lo que rompimiento entre ambas fuerzas daría como resultado o la derrota o una cerrada competencia con respecto al abanderado de Morena, Rutilio Escandón, quien en adelantada campaña ya recorre la entidad.
Para mayores datos sobre Rutilio Escandón, es preciso señalar que el consejo estatal de Morena en Chiapas, en septiembre pasado, lo nombró como coordinador territorial, no obstante que este se desempeñaba como magistrado presidente del Tribunal Judicial de la entidad, y desde esa posición se convirtió en virtual candidato para gobernador
De ahí la urgencia de los verdes y los priístas para llegar a un buen acuerdo, sin romper lanzas, y prepararse para la contienda que viene, sobre todo si consideran que del otro lado no solo ya tienen competidor sino que lleva meses de ventaja haciéndose promoción. En fin, PRI y PVEM siguen en su etapa de definiciones y de ello dependerá su futuro político en Chiapas.
