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Del tigre al diablo, AMLO construye narrativa de su derrota

26 Jun 2018
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Para quienes piensan que la derrota es el mejor negocio del candidato a la presidencia, Andrés Manuel López Obrador, no se ha equivocado. De la adversidad política, el candidato de Morena ha hecho su modus vivendi. Aspirante a la silla del águila en 2006 y 2012, nuevamente estará su nombre en las boletas electorales del primer domingo de julio de 2018 y aunque llegue al día "D" con amplias posibilidades de triunfo, todo indica que para él y su grupo lo que mejor les viene es seguir siendo la oposición, al menos así se sus mensajes más recientes.

Las propuestas de AMLO son endebles, sin fundamento real y en caso de ganar su gabinete entraría en problemas desde el momento mismo de encabezar al ejecutivo federal por no saber cómo aterrizar tantas promesas surgidas en la ocurrencia e improvisación. Tal vez a ello obedezca la narrativa que han empezado a construir y que habla de una derrota, la tercera.

Lo anterior nos hace recordar las palabras de un prestigiado académico universitario, el abogado Eduardo López Betancourt, quien en una reunión con un grupo de profesionales de la pluma y el micrófono, casi al inicio de las recientes campañas políticas, les confió que en cada proceso electoral en el que participa “AMLO hace todo lo posible por perder”, y explicó que esto se debe a que el de Macuspana, Tabasco, “de eso vive”.

El argumento que mejor le sale es el hacerse la víctima, el señalar que el grupo en el poder lo derrotó, por eso desde ahora, junto con su grupo, hablan de fraude, de que si no ganan “habrá chingadazos”, que si pierden “se soltará el tigre y ellos no estarán ahí para calmarlo” y hasta invocan al mismísimo diablo, “se les aparecerá” apuntan.

En ese contexto, ante una eventual derrota del tabasqueño, lo deseable es que ni el uno, ni el dos, ni ningún día de julio, ni de cualquier otro del año, aparezcan situaciones que enturbien lo que para la mayoría de los mexicanos será el día de la democracia.

Lo único que queremos es que el mar sea el resultado, los perdedores acepten su derrota, que tengan confianza en el conteo que haga el INE, porque al final de esa cuenta hay millas de ciudadanos que resguardarán y validarán lo que la ciudadanía misma decidirá como rumbo de México.

Es de reiterar que quienes anticipadamente hanblen de fraude es porque el antemano sabe que el escenario de triunfo está muy distante, que aunque hasta el cansancio han insistido en la presunción de tener la preferencia electoral, saben que tienen un dicho muy popular que sentencia que " del plato a la boca se puede caer la sopa "y en ese escenario lo más prudente es esperar el día de las votaciones, que sea una jornada cívica ejemplar y que todos los interesados acepten los resultados oficiales, sin pretextos. Ojalá.

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