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Se tenía que decir… La gira del contagio. Por: Santiago Cárdenas. Destacado

29 May 2020
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La campaña rumbo a las elecciones federales intermedias de 2021 inicia de facto este martes 2 de junio. Contrario a lo que dispone la autoridad electoral, el INE, el inicio de la campaña se adelanta y su arranque se llevará a cabo en Cancún.

 

Sin embargo, como la ley electoral no lo permite, este arranque de campaña se disfrazará de banderazo de arranque de las obras que el gobierno considera prioritarias, específicamente el llamado Tren Maya.

 

El presidente Andrés Manuel López Obrador viajará a Cancún el martes y llevará a cabo una gira por buena parte del sureste, en la que inaugurará distintas etapas de arranque de las obras del Tren.

 

¿Por qué el presidente decide hacer esta gira en el momento en que el pico de contagios y de muertes en el país por coronavirus es más alto? Una, porque quiere y porque puede; y dos, básicamente porque él ha perdido durante el encierro obligado por la pandemia más de 15% en su aprobación, que hoy ronda el 50%.

 

La decisión presidencial de reanudar sus giras tiene varias aristas. Una de ellas es el peligroso mensaje que envía a la población, en el momento de mayor riesgo de esta pandemia en México. El mensaje es: salgan a la calle, no pasa nada; salgan porque ya es necesario dejar la casa y salir a la calle a reanudar las actividades.

 

Esto ocurre a pesar de que el miércoles pasado se reportó el tercer mayor número de muertes en un día, con 463, y el mayor número de contagios, 3 mil 463. De acuerdo con las propias estimaciones oficiales, estos números seguirán aumentando con el paso de los días, pues el pico se ha referido a junio.

 

La gira del presidente López Obrador será de una semana e incluye los estados de Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco y Veracruz. Quintana Roo registró hasta el miércoles 1 mil 729 casos de COVID-19; Yucatán, 1 mil 602; Campeche 486; Tabasco, 3 mil 484 y Veracruz, 3 mil 374. Es una gira de mucho riesgo. En esta ocasión no se considera un riesgo de seguridad, pero sí de gran riesgo para su salud.

 

Todo mundo sabe que no hay ninguna prisa por dar el banderazo de arranque a la construcción del Tren Maya. Es una obra que bien podría posponer el inicio de sus obras unas cuantas semanas más, sin que hubiera consecuencias por ello. Sin embargo, la prisa del presidente es por buscar recuperar parte de la popularidad que ha perdido en las anteriores semanas.

 

El gobierno, hoy más que nunca, está en campaña para intentar mantener la mayoría en la Cámara de Diputados y obtener la mayor parte de las gubernaturas que estarán en juego en 2021. Al mandatario le urge afianzar su mayoría, que le permita transitar sin sobresaltos la segunda mitad de su sexenio, la más complicada.

 

Al presidente no le importa ponerse en riesgo y poner en riesgo a otros. Las cifras muestran que México se ha colocado en el octavo sitio por el número de muertes registradas a causa del COVID-19. Ello no basta para atar al presidente a mantenerse en casa, él debe salir porque su proyecto se encuentra en riesgo.

 

Nada lo detendrá, ni siquiera el hecho de que todos los estados que visitará la próxima semana tienen el semáforo sanitario en rojo, lo que indica la necesidad de permanecer en casa y mantener en funcionamiento sólo las actividades esenciales. Por decreto, las obras del Tren Maya, como las de la refinería de Dos Bocas y el aeropuerto de Santa Lucía, se consideran esenciales sin serlo.

 

Violador de la ley y de los acuerdos, López Obrador sacará a la calle a mucha gente la próxima semana. Entre quienes por necesidad lo acompañan, y quienes lo recibirán en cada estado que visite, seguramente se registrarán contagios. No es deseable que un presidente de la edad de López Obrador se enferme de coronavirus. No hay ninguna necesidad de ponerse en riesgo. Eso, más bien es necedad.

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