El escenario político de nuestro país se arrancia con temas que ya no son noticia y que solamente son la reiteración de los temas centrales de la actual administración, que se consolida como la administración de las víctimas y de las disculpas.
Mismo escenario en la administración de Claudia Sheinbaum Pardo que replica a nivel local todo lo que hace o dice el presidente, que coincide con la presentación de una encuesta de evaluación de gobernadores y ella, donde la colocan a punto de salir del top cinco, ubicándola en umbrales o rango de empate técnico frente a la revocación de mandato solamente con 2 puntos por encima del nivel de flotación con 52% de aprobación, la que puede seguir cayendo con las declaraciones aberrantes y descontextualizadas sobre el descubrimiento de América, que para Europa no existía, para los europeos el mundo era mucho más pequeño, como para la Ciudad de México sus actuales administradores.
Sabe el presidente que en materia judicial en “contra de los actores políticos del pasado” no va bien y que tienen contra las cuerdas a los Alejandros en el caso Ayotzinapa y que paso a paso le ganan los casos contra Rosario y Alonso Ancira, en donde los procesos llegan a los términos legales con malas noticias para la Cuarta, con sendos amparos que establecen rutas claras para impartir justicia.
En el caso Rosario, se caen las acusaciones y terminan inculpando a las personas y no a las instituciones como a Alejando Vera Jiménez, ex rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) por 22 millones 462 mil 182 pesos, en donde los documentos son con la institución y no con la persona, acciones desesperadas de las fiscalías para mantener vivo el tema, no los juicios que pronto llegarán a término.
Así mismo, los casos de los ex colaboradores de Rosario Robles que obtienen sendos amparos para lograr la inacción de la fiscalía y de la UIF.
La intención siempre ha sido lograr testigos colaboradores, como sin empacho lo reconoció el Fiscal Alejandro, como lo denunció el titular del patronato de la Universidad de Hidalgo que actualmente se encuentra preso, pero en espera de que se declare colaborador para la UIF, porque el caso se puede caer, a pesar de que se han logrado instrumentar las órdenes de aprehensión con jueces o MP colaboradores de la actual administración.
Pero el presidente de todos los mexicanos, aunque para el 48% de los mexicanos no se sientan representados y que lo consideren un aviador que a la fecha nos ha costado más de dos millones de pesos y que no consideran bien devengado el sueldo por la polarización constante con la que gobierna y actúa, sabe que solamente lo sostiene por encima de la línea de flotación el encono contra los actores políticos del pasado porque de manera reiterada se les responsabiliza de las peores calamidades de nuestro país.
A Salinas por privatizar activos del Estado Mexicano, lo que hace el famoso Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE), ahora instituto para devolver al pueblo lo robado o para robarle al pueblo lo recuperado.
Recordar que las empresas del estado, más de 1500, fueron las principales razones de la corrupción y que de ahí si salían comaladas de nuevos ricos, por ello su proceso de desincorporación del régimen paraestatal, ahí las evidencias.
A Zedillo por lo del Fobaproa, pero que para el 2019 se destinaron otros 51,339.9 millones del presupuesto federal al IPAB, lo que los hace cómplices o que tiene perfectamente justificada la responsabilidad del Estado con los ahorradores, fondo que se espera se liquide hasta el año 2070.
A Fox por la falta de apego a derecho e imponer a Calderón, en este caso el afectado fue y es AMLO, donde él puede recurrir al Tribunal Electoral Federal para revisar su actuación, el problema del Presidente es que el que acusa tiene que probar, y por supuesto que no lo puede hacer, caso juzgado.
A Calderón por el combate al crimen organizado y la mal llamada guerra contra el crimen, principal responsabilidad del Estado Mexicano, en donde la causa de la Litis sigue viva, a Calderón por acción y a Peña y AMLO por inacción, porque los muertos se siguen acumulando, y contra Enrique Peña por corrupción que no se puede, a dos años de gobierno, concretar absolutamente nada contra nadie.
Que va a pasar con MORENA cuando se caigan los temas mediáticos de la actual administración, solo quedará pandemia, crisis económica y rompimiento del tejido social de nuestro país.
Seguramente superaremos la pandemia o aprenderemos a vivir con ella y disminuir sus efectos más dañinos, pero de la Cuarta vamos a tardar más de seis años, a menos que verdaderamente logremos un equilibrio de poderes, empezando con la Cámara de Diputados o que sigan perdiendo gas los temas mediáticos de la administración federal y de la Ciudad de México y que se refleje la realidad de MORENA y del Presidente en las elecciones del 2021 que rondan en el 34% de las preferencias y con un priismo que se sostiene el 20 a 17% y un Acción Nacional en algunos estados ganador y otros muy competitivo y que el sexenio de AMLO sea un trienio.
