El IMSS reconoció el error y ofreció disculpas, sin embargo, no es suficiente para esclarecer el extraño caso de la jeringa sin vacuna aplicada, en un caso ocurrido el fin de semana a un adulto mayor en la alcaldía de Gustavo A. Madero, por una enfermera de esa institución.
En redes sociales circuló profusamente un video en donde se aprecia a una mujer con bata blanca o “voluntaria” del Seguro Social, aplicando la vacuna a un hombre de la tercera edad en el cual se observa que solo lo pincha pero no le inyecta el antígeno contra Covid-19
El Instituto Mexicano del Seguro Social informó que se procedió a aplicar la vacuna de manera correcta, después de que se denunciará el pinchazo sin vacuna y agregó que “la vacunadora voluntaria fue retirada de la cédula de vacunación correspondiente y que se reforzarán las medidas de vigilancia sobre el personal que participa en las jornadas de vacunación”.
La “aclaración” del IMSS siembra más dudas que certezas, toda vez que la culpa se la achaca a una voluntaria que tan solo fue retirada del lugar.
No se necesita tener aptitudes de investigador para deducir que ni fue un error involuntario y seguramente no ha sido el primer caso. No señores, el asunto amerita una investigación a fondo por parte de la Fiscalía General de la República ya que evidentemente no se trató de una omisión o de un yerro de una voluntaria.
Días antes ocurrió lo mismo en Hermosillo con una mujer de 95 años, quien fue vacunada tan solo con aire, ya que el médico que la atendió no le inyectó el anhelado antígeno.
En este caso, el delegado de la Secretaria del Bienestar adjudicó el evento a un “error humano” y agregó que el médico responsable argumentó “sentirse cansado durante la jornada de vacunación”.
Estas dos acciones criminales no deberán quedar impunes porque se presta al sospechosismo por un posible trafique de vacunas en el mercado negro o de plano, no existen las dosis que dicen tener y tan solo se inmuniza a un número menor de personas de las que informa el gobierno.
En cualquiera de los casos se requiere una versión oficial acompañada de la investigación correspondiente ya que es demasiada casualidad que en dos casos en diferentes entidades, haya ocurrido lo mismo.
Algunas versiones que corren en redes sociales de personas vacunadas, señalan que después de ser aplicado el antígeno no tuvieron ninguna reacción, vamos ni siquiera el dolor en el brazo que en la mayoría de los casos ocurre y dura algunas horas.
En un escenario en donde la vacunación avanza a paso de tortuga y que se realiza con criterios políticos, pues resulta altamente preocupante que ahora se estén dando estos casos que, ojala solo representen la excepción a la regla y no sea una constante.
Como hemos comentado en este espacio, estamos en la víspera del tercer repunte de contagios, causado por la actitud irresponsable de las autoridades de salud del gobierno federal, léase Hugo López Gatell y por algunos gobernadores y la jefa de gobierno que prefieren mantener el Semáforo Naranja, en lugar de evitar tanta desgracia; y desde luego, por miles de personas que prefieren sacarse una foto que luego sus familiares la pondrán en el altar de los muertos, que resguardarse en sus hogares para esperar que las vacunen, aunque esta espera pueda tardar una eternidad.
Se prevé que estén vacunados todos los adultos mayores del país antes de junio, mes de las elecciones, faltaba más, pero el resto de la población no se sabe para cuándo, ya que mientras en otros países como Estados Unidos se abre la vacunación para todos los mayores de 15 años a partir del 15 de abril, en México se escatima la vacuna sin empacho alguno, no obstante que el antígeno está disponible en el mercado internacional para quien lo haya pagado con anterioridad.
