Para el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación la Semana Santa no ha terminado, y cual Poncio Pilatos los magistrados electorales decidieron lavarse las manos y regresarle al INE la papa caliente del retiro de la candidatura por Morena a la gubernatura de Guerrero a Félix Salgado Macedonio.
El proyecto del Tribunal Electoral le da la razón al INE, y establece que Salgado Macedonio sí hizo precampaña y no presentó los gastos respectivos, lo que fue la razón por la que el Instituto Nacional Electoral decidió retirarle la candidatura, de acuerdo con lo que señala la ley. Sin embargo, el proyecto presentado por el magistrado del TEPJF, Reyes Rodríguez Mondragón, le regresa al INE la decisión sobre cuál debe ser la sanción a Salgado Macedonio por no haber presentado el informe de sus gastos de precampaña.
Con esta resolución, el TEPJF alimenta aún más la percepción de su plegamiento al Poder Ejecutivo. La valoración sobre si el retiro de la candidatura a Salgado Macedonio es proporcional a la falta que cometió el precandidato, debió ser hecha por el Tribunal Electoral.
Con la resolución, el TEPJF avienta al ruedo del linchamiento público y presidencial al INE, que cargará con el repudio de los inconformes con su decisión, pero que también recibirá los aplausos de quienes estén a favor de lo que decida. El TEPJF le aventó una manzana envenenada al INE, obligado a morderla, y se aventó una chicuelina para librar la embestida del “Toro sin cerca”.
El Tribunal Electoral no quiso quedar mal con el poder. Prefirió que esa medalla se la lleve el INE. Con su decisión, el TEPJF aumenta su desprestigio y evita meterse a un terreno de enfrentamiento con Palacio Nacional y con el partido en el poder, dejando solo al INE en esa lucha. Los criterios del INE no parecen ser compartidos por el TEPJF, a pesar de que los magistrados reconocen que el precandidato morenista al gobierno de Guerrero cometió una falta a la ley que debe ser sancionada.
Para presionar al INE y al Tribunal Electoral, el “Toro sin cerca” y sus simpatizantes de Morena emprendieron una estrategia que no es nueva. Decidieron emular a Andrés Manuel López Obrador y se apostaron en la sede del Instituto y realizaron una movilización a la sede del Tribunal. De esa forma buscaron mostrar la fuerza con que cuentan y amenazaron con establecerse de manera permanente frente a ambas instituciones en caso de que la candidatura no le sea devuelta a Salgado Macedonio.
La estrategia parece haber dado resultado en el Tribunal. En el caso del INE, ahora deberá nuevamente fajarse y hacer frente a un Salgado Macedonio que amenaza con desatar la violencia en Guerrero en caso de que la candidatura le sea retirada en definitiva.
A nadie, con excepción de Morena y el presidente López Obrador, conviene debilitar al INE. A esa andanada para debilitarlo parece haberse sumado el Tribunal Electoral.
La chicuelina del TEPJF confirma a los magistrados electorales como plegados al poder presidencial, que ha cooptado a distintas instituciones para reforzar el control institucional, incluso a pesar de la existencia de órganos autónomos.
El TEPJF evitó la llegada del “Toro” a su plaza. Que sean otros quienes lidien con él.
