La solución que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha propuesto para “resolver” el alza extraordinaria en los precios del gas LP en el país, no tiene pies ni cabeza. La creación de una empresa estatal distribuidora del gas licuado del petróleo (gas LP) no atiende las recomendaciones de la Comisión Federal de Competencia Económica ni los factores internacionales que inciden en los altos precios del energético, además de que ocasionarán un impacto negativo en las finanzas públicas del país.
Gas del Bienestar, la empresa propuesta por López Obrador, requeriría de recursos públicos para operar y además tendría pérdidas operativas por subsidiar el precio del energético. Por ello, la propuesta de López Obrador resulta ser un nuevo distractor presentado como una solución a un problema en el que el gobierno federal no tiene idea de cómo actuar.
El alza de los precios del gas LP preocupa al presidente López Obrador, pues le pega directamente en una de sus principales promesas, la de no aumentar los precios de los energéticos. Además, al ser un problema que pega directamente en los bolsillos de la población, puede convertirse en un factor de repudio hacia su gobierno.
La Comisión Federal de Competencia Económica, la institución encargada de vigilar la correcta actuación de las empresas en materia de competencia, reaccionó a la propuesta del mandatario y explicó lo que hasta ahora se ha hecho en ese rubro. En un comunicado, la COFECE detalló, entre otras cosas, que “en términos de la normativa aplicable, los precios (del gas LP) no dependen de una sola autoridad o instancia reguladora, sino de una serie de acciones integrales que en conjunto se orienten a la generación de condiciones de mercado que presionen los precios a la baja. Sólo en corresponsabilidad de todas las instituciones involucradas se podrá alcanzar este importante objetivo común”.
Además, recordó que “en los ejercicios fiscales de 2017 a 2019, el Congreso de la Unión estableció en la Ley de Ingresos de la Federación la facultad de la Comisión Reguladora de Energía para la regulación provisional de los precios en el expendio al público de gas LP, como medida precautoria, en tanto la COFECE concluyera un procedimiento de declaratoria de condiciones de competencia. No obstante, a partir del ejercicio fiscal de 2020, la Ley de Ingresos de la Federación dejó de hacer referencia a esta medida precautoria, por lo que resulta indispensable esperar a que el pleno de la COFECE, en su caso, emita la declaratoria de ausencia de competencia para que la CRE haga uso de la facultad de regular precios”.
La COFECE dio a conocer que lleva a cabo un procedimiento para determinar posibles acuerdos colusorios entre empresas distribuidoras de gas LP, las que, en lugar de competir, podrían estar manipulando los precios y/o repartiéndose el mercado de la distribución y comercialización del combustible. Actualmente, este procedimiento se encuentra en la etapa en la que los probables responsables tienen el derecho de defenderse, y será el pleno de la COFECE el que, una vez desahogado el debido proceso, emita una determinación final. En caso de que se compruebe la colusión, podrían imponerse sanciones económicas de hasta el 10% de los ingresos de las empresas involucradas.
El presidente López Obrador plantea que la sola creación de Gas del Bienestar eche para abajo los precios del gas LP, pero en realidad el mercado del energético no funciona así. Y es que, además, el precio del energético, de gran uso en los hogares mexicanos, depende más de factores internacionales que del mercado local.
La entrada en vigor de Gas del Bienestar generaría distorsiones en el mercado, pues el precio que tendría al público estaría subsidiado, además de que registraría pérdidas por los costos operativos que implica una empresa de este tipo.
Actualmente, México importa cerca del 70% del gas LP que se consume en el país. El precio del combustible acumula un alza interanual de 33%, equivalente a 3.16 pesos por litro, de acuerdo con información publicada por la Comisión Reguladora de Energía. En la primera quincena de mayo de este año se vendió en el país a un precio promedio de 12.7 pesos por litro, mientras que en el mismo periodo del año pasado se comercializó en 9.54 pesos.
Para que Gas del Bienestar pudiera incidir en una baja en los precios del gas LP, sería necesario que tenga al menos un 70% de participación en el mercado. De acuerdo con cifras de la Secretaría de Energía, para llegar a ese porcentaje la nueva empresa debería tener, en promedio, 8.4 millones de pipas-camiones para distribuir gas LP a tanques estacionarios, y al menos 14 millones de camiones para transportar y distribuir el gas en cilindros.
Además, de crearse esta empresa, el gasto para ello debe considerarse en el Paquete Económico 2022, y en los Pre-Criterios Económicos ya presentados no se visualiza de dónde podrían obtener los recursos necesarios.
Gas del Bienestar no existirá. Se quedará como una idea planteada en una conferencia mañanera.
Los precios del gas LP disminuirán una vez que la CRE actúe, en respuesta a la determinación de la COFECE de ausencia de competencia en el sector de la distribución del energético. Después de ello, López Obrador y su gobierno buscarán colgarse la medalla.
Esta es una nueva oportunidad para que el presidente entienda la función y la labor de los órganos autónomos. No son floreros, como él ha afirmado.
