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Conferencia Tras Banderas. Para eso querías ser presidente Andrés. Por: Pepe Rocello Destacado

19 Oct 2021
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  • Para eso querías ser presidente Andrés
  • Bien por la oposición y la revocación a secas

Empiezan los festejos de término de administración federal, a sabiendas que existe la posibilidad y mientras pasa más el tiempo, es más y más probable de que termine el 27 de marzo de 2021, y el aún presidente Andrés Manuel empieza a visualizar los festejos del tan anhelado triunfo, que solamente quiere festejar ese hecho tan distante ahora para la esperanza de millones de mexicanos que apostaron por un cambio que nunca llegó, por lo menos en este trienio que está a punto de concluir el próximo primero de diciembre del año en curso.

Y esa esperanza se transformó en ilusión, después en expectativa, después en sorpresas, ahora en desesperanza y empieza a asomarse el hartazgo y con este el encabronamiento de muchos mexicanos que creyeron en el discurso reivindicador del eterno candidato, ahora una decepción.

Y en este espacio lo advertí, que pronto llegarían los tiempos en donde solamente se irían agotando los discursos sin sustento de las campañas políticas y de la estridencia de los gritos desaforados en las plazas públicas y tendrían que llegar los hechos y como decía Lorenzo del tamaulipeco, apodado “el Coyote” de los Tres Huastecos, no solamente con imputaciones vacías, si con pruebas y con un montón de acciones que reivindicaran los dichos.

Barrer la escalera de arriba abajo, quedó solamente en el primer escalón y solamente se acumuló el ruido de años de campaña y de señalamientos sin sustancia jurídica que pudiera sustentar procesos judiciales que se pudieran ganar y que sentaran un precedente de que ahora se hacen bien las cosas.

Tristes son los casos de evidente corrupción de los más cercanos de Andrés Manuel y cada vez más lejanos los casos de justicia y de evidencias de los tiempos sin corrupción prometidos de la actual administración. Lo que nos han recetado es una mayor opacidad, centralismo del poder al grado de desaparecer a sus colaboradores de su gabinete y también del ampliado.

Los casos que han podido cabildear como el caso Lozoya, el disque periodismo de investigación sigue negándole el derecho a la duda, pero insisten en confundir a la población con prejuicios que ellos mismos alimentan para poder seguir defendiendo la chuleta, como los señalamientos de que Lozoya es un indiciado por el caso Odebrecht, lo cual el presidente desmiente y precisa, Lozoya es testigo colaborador, no indiciado.

Y si nos apegamos al dicho del presidente, a Lozoya no se le va a procesar por ningún supuesto ilícito que la prensa de investigación, “que chocantes” le atribuyen. Revisen los testimoniales procesales del caso en Brasil que ha documentado con precisión Raymundo Riva Palacio, en donde destruye de manera sistemática los supuestos hechos atribuibles a Lozoya. Con decir que ni el departamento que le quiso liquidar el Instituto para Robarle al Pueblo lo Recuperado lo ha podido sustanciar, ya que esa adquisición fue previa a que Emilio fuera funcionario público, pero es periodismo de investigación.

Hoy con la certeza constitucional de que todos los mexicanos y extranjeros que pisen suelo patrio, son inocentes hasta que se demuestre lo contrario, Emilio no es culpable antes y mucho menos con solamente periodismo de investigación, se requiere denuncia, de la que Emilio Lozoya nunca ha formulado porque no tiene interés jurídico en ello, ni siquiera en contra de Lourdes Mendoza, no hay instancia legal que conste de tal denuncia. Lo bueno es que sus abogados ya se lo advirtieron, a decir de ella en entrevista en Atipycal, pero no entienden que no entienden.

Y esto sigue siendo muy buena noticia, el que no se puedan sustanciar querellas formales contra nadie de los actores políticos del pasado es muy buena noticia, aunque algunos opinologos quieran estirar la liga hasta hablar sin ningún sustento o querella o denuncia, solamente con información parcial y de dominio público como es el caso de INAI, sobre pactos secretos de impunidad.

Nadie podría ser más feliz que Andrés Manuel y Santiago Nieto de poder sustanciar algo contra alguien del sexenio de Calderón o de Peña Nieto, pero los actos administrativos y las decisiones políticas del pasado, ya son herencia de la actual administración y por lo mismo, a tres años de gobierno, son cómplices de todos esos actos y acumulan, esta administración, hechos que si son constitutivos de delito con la ley vigente.

Es un despropósito hablar de pacto de impunidad cuando no existen procesos iniciados en la fiscalía federal.

La oposición avanza y entiende el contexto de la nueva Ley de Revocación de mandato e impugnan parte de la pregunta aprobada por la mayoría sistémica en el Congreso de la Unión, y solicitan formalmente que ésta sea revisada por la corte, para que respete el espíritu de la reforma constitucional sobre la pérdida de confianza al titular del ejecutivo y que la Corte le quite la parte envenenada de la ratificación.

Pero por qué es tan importante esta revisión, de la que estoy seguro la corte le dará la razón a la oposición, sobre la controversia o juicio de revisión para que la pregunta respete el principio constitucional con la que fue aprobada por la mayoría calificada del mismo Congreso de la Unión y 17 legislaturas estatales. Porque la ratificación es y ha sido la manzana envenenada de las dicta-blandas que suponen principios democráticos y que terminan en gobiernos populistas antidemocráticos que se perpetúan en el poder torciendo esta figura simulada dentro de la legitima aspiración de la sociedad de terminar de manera anticipada el mandato por seis años que se le confirió a Andrés Manuel López Obrador por un sexenio y con la ley en comento, podemos los mexicanos del pueblo bueno y no tan bueno solicitar el proceso de revocación de mandato al término de la mitad de su mandato constitucional y punto. Los seis años del sexenio los ganó en la elección del 2018, en marzo del 2021 solamente preguntamos si ya perdió nuestra confianza, y a decir de muchos nunca la tuvo y de los que creyeron en él, ahora ya no lo hacen.

Por la revocación del mandato en el 2021, para frenar el daño. Y el presidente abona, ya que sigue buscando un pretexto para ya irse al afirmar que si no logramos el 40% de la votación él se va, pues que así sea. 

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