El primero de diciembre se cumple el 5o aniversario de la toma de posesión del presidente López Obrador y también se acorta el plazo de la conclusión de su gestión a solo 10 meses para que se termine su administración y con ello dar paso a una nueva etapa en la historia del país.
Más allá de las filias y fobias de cada quien, diremos que serán los datos duros los que reflejarán el fracaso o éxito de AMLO y esa información necesariamente debe concordar con lo que ocurre en los hogares mexicanos.
Esa percepción generalizada y esos hechos reales no corresponden al discurso oficialista, a esa verborrea que fluye diariamente desde las mañaneras y que pretende pintar la realidad de color rosa, esbozando un México irreal que solo vive en la mente del presidente y de sus seguidores.
Pero aún, los amlovers, padecen del desabasto de medicamentos y de un deteriorado sistema de salud pública; sufren en carne propia los efectos de la inseguridad y de la violencia; además de padecer los efectos de la inflación y en general de la crisis económica que se reflejada en el decrecimiento del PIB a lo largo de los últimos cinco años y que será el peor desde que se implementó esta medición.
El fracaso en el abasto de medicamentos, es uno de los casos más emblemáticos que pinta de cuerpo entero la ineptitud que orilló a cambiar el sistema de adquisiciones de medicamentos y su distribución, para dar paso a una serie de decisiones que culminarán con la creación de una mega farmacia que solo servirá para concentrar medicamentos que terminarán caducando ante la imposibilidad de distribuirlos a tiempo.
La desaparición del Seguro Popular dejó sin atención médica a los sectores populares más marginados que padecieron ser atendidos por el instituto que crearon, el Insabi, que resultó un monumento a la inoperancia y corrupción.
En la víspera de la antesala invernal, temporada que se disparan las enfermedades respiratorias, no puede el sector de salud privado adquirir las vacunas anticovid en el mercado extranjero como Pfizer o Moderna, en cambio el sector público solo aplica la vacuna cubana Abdalá, que no cuenta con el aval de la Organización Mundial de la Salud y se acaba de anunciar que ya llegaron las vacunas rusas, que también carecen del reconocimiento de la OMS.
Los retrovirales para combatir el Covid solo los maneja el sector salud y eso a cuentagotas
Cualquier paciente que es atendido en alguna clínica u hospital público no puede surtir sus recetas ante la carencia de los medicamentos y ello nada tiene que ver con esos enemigos imaginarios que inventa el presidente o con las supuestas campañas de desprestigio que llevan a cabo” los conservadores”.
Simplemente ha sido la incapacidad lo que entorpece dar soluciones a los problemas más acuciantes que lastiman a la gente.
Cuando las prioridades del gobierno no son las de los mexicanos, Verbigracia, los damnificados de Guerrero por el paso de Otis, pues no hay poder humano que revierta tal situación.
En cambio, al ponderar la situación político electoral, allí si se observa una consolidación del actual régimen y salvó que ocurra un milagro, Claudia Sheinbaum ganará la elección presidencial, pero cómo explicar esta contradicción entre malos resultados a la hora de gobernar y la posibilidad de que la 4T se mantenga en el poder.
Argumentos hay muchos, aunque lo cierto es que el proyecto político de AMLO pende sobre alfileres y solo es cuestión para que se revierta esa aceptación por rechazo.
Los mal pensados afirman que el sexenio de AMLO no concluirá el próximo 30 de septiembre de 2024, ya que si gana la elección presidencial Claudia Sheinbaum, se habrá instaurado el obradorato para otros seis años, en cambio para la mayoría, piensan que con el arribo de una mujer a la presidencia, cualquiera de las dos, cambiará ese negro horizonte que presagia nubarrones de tormenta.
Lo cierto, es que a 10 meses de que concluya el sexenio de AMLO, el país está más polarizado y que la tan manoseada inclusión social, esa que postula que primero los pobres, tan solo quedó en el discurso.
Por desgracia, las hostilidades entre los políticos seguirán en aumento, con la consecuente desatención a los rezagos sociales y solución a la problemática nacional.
Las precampañas y las campañas políticas absorberán todo la atención del presidente cuyo objetivo final es ganar la presidencia, el congreso y las gubernaturas que estarán en juego, lo demás francamente no le interesa.
