Entre las acusaciones de trabajadores disidentes del Sistema Anticorrupción contra Adán Augusto por un desvió de 800 millones de pesos cuando fue gobernador de Tabasco, el pádel de Cuauhtémoc Blanco; el asesinato de un balazo en la cabeza, previa tortura, del líder limonero de Apatzingán, Bernardo Bravo Manríquez; la licencia de Noroña y el aviso de la secretaria de Energía, Luz Elena González, sobre nuevas inversiones por un monto de 7 mil 140 millones de dólares en campos estratégicos, , pasa otra semana con sucesos sangrientos, otros chuscos, algunos contradictorios y los más, con violaciones al orden constitucional.
En un suceso de gran impacto mediático en el mundo, se convirtió el asesinato del líder limonero Bernardo Bravo, quien corrió la misma suerte de su padre, ante la vista impasible del gobierno federal, el estatal, comandado por Alfredo Ramírez Bedolla y municipal, todos de corte morenista, lo que representa otra señal ominosa de que el gobierno mexicano es incapaz de garantizar la vida de los ciudadanos y no solo de aquellos que se enfrentan al crimen organizado, sino de cualquier persona que tiene la mala suerte de cruzarse con algún delincuente que se siente con todo el derecho de privarle de la vida, porque sabe que su crimen quedará impune.
La normalización de la violencia, habla de un gobierno rebasado y sometido por los criminales que ratifica la versión del gobierno estadounidense de que en México dominan en buena parte del territorio nacional.
En otro asunto, la secretaria de la Sener, Luz Elena González, parece que vive en otro país que no es México, ya que a cada rato anuncia inversiones millonarias del capital privado en el ámbito de la energía sustentable, pero ignora que loa inversionistas no acudirán a su llamado mientras prevalezca la incertidumbre por la política arancelaria de Donald Trump y por un estado de derecho endeble en donde el gobierno tiene toda las canicas para someter a los empresarios cuando haya una controversia en torno, por ejemplo, al pago de impuestos o de expropiaciones con sustento en “visiones estatistas de interés público”.
Ante un litigio contra el Estado, no habrá juez federal que dé la razón a los privados y menos, la figura del amparo los protegerá porque ahora está diseñado para proteger al Estado y no a los ciudadanos.
Quiero ver cuántos de esos proyectos se cristalizan y cuántos de esos 7 mil, 140 millones de dólares ingresarán realmente al país al término del sexenio.
El mentiroso por su boca muere y así ocurrirá en este tema. El tiempo nos lo dirá.
Las declaraciones quedan grabadas y ante ello no habrá pretexto alguno.
En otro tema, cabe mencionar el hartazgo de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum fue más que evidente cuando le preguntaron sobre el caso del diputado irresponsable Cuauhtémoc Blanco que pasó lista en una sesión semipresencial, jugando pádel y con ello mostró su desdén hacia el trabajo legislativo; además de la licencia temporal que solicitó el senador Gerardo Fernández Noroña para asistir a Palestina para apoyar la causa, con un boleto de avión que le regaló, a decir del legislador, el gobierno de Emiratos Árabes Unidos
Ambos legisladores morenistas son el prototipo de la deshonestidad, de la farsa y el simulacro, toda vez que cobran un salario como representantes populares sin desquitarlo y lo más grave es que se pasan por el arco del triunfo las leyes que regulan el comportamiento de los servidores públicos: El exfutbolista al desdeñar su responsabilidad al privilegiar una actividad lúdica en vez de la tarea legislativa; y el otro, al ignorar que cualquier regalo que reciba un servidor público que rebase dos salarios mínimos debe rechazarlo so pena de recibir sanciones que, incluso, ameritan castigos de orden penal.
Si es verdad la versión de NOROÑA de que se trata de un presente (un boleto de avión que cuesta más de cien mil pesos) de un gobierno extranjero y que ya lo aceptó, pues implícitamente reconoció que es un TRANSGRESOR DE LA LEY y por ello, tanto la Auditoria Superior de la Federación en donde cobra como director General el cuasi morenista David Colmenares, como la FGR, deben tomar cartas en el asunto.
Sigue la mata dando con la desacreditación cotidiana del oficialismo.
