El presidente Andrés López Obrador, se comprometió a no subir los impuestos en, por lo menos, los próximos tres años, sin embargo, en el Congreso ya se escuchan voces de diputados de Morena, anunciando lo contrario.
Bien dice el refrán que cuando el rio suena es que agua lleva, ello en relación a las declaraciones del presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública en San Lázaro, Alfonso Ramírez Cuellar, en torno a que en el próximo periodo de sesiones, que iniciará el 1 de septiembre, se realizaran cambios legislativos para aumentar la recaudación tributaria y alcanzar la justicia fiscal, lo que en otras palabras significa que AMLO requiere más dinero para sus programas sociales.
El próximo año es crucial para las elecciones intermedias del 2021, en las cuales se renovará la Cámara de Diputados Federal, amén de 13 gubernaturas, entre otros cargos de representación popular y es por ello, que el gobierno de López Obrador requiere con urgencia más recursos para, cristalizar sus proyectos más emblemáticos como la refinería de Dos Bocas y el Tren Maya, amén de consolidar su base electoral, estructurada con la entrega de dinero público a varios sectores de la población.
Yo no le creo a AMLO cuando dice que no buscará su reelección y esto quedará en evidencia cuando precisamente en el 2021, con revocación de mandato o sin ella, emprenda otra de sus consultas patito, para preguntarle al pueblo sabio y bueno, sobre su destino.
Claro, para contar con el apoyo mayoritario de la población, requiere tener la maquinaria electoral bien aceitada y por ello, adivinó estimado lector, se necesita con urgencia más ingresos a las arcas nacionales y si no es por la vía de nuevos créditos, pues será por la recaudación fiscal.
Así que ya se prepara el asunto en la cámara de diputados. El mismo, Ramírez Cuellar dijo que “En México se ha reiniciado un debate sobre posibles reformas tributarias que queremos realizar en el próximo periodo de sesiones. Nuestro objetivo es llegar al 2020 –cuando menos– con un crecimiento de aproximadamente dos puntos del producto nacional en materia recaudatoria, alrededor de 488 mil millones de pesos”.
“Nuestro reto es algo que aparentemente es sencillo, no queremos una modificación radical de la estructura de tasas impositivas, pero sí queremos hacer mucho más eficiente toda la administración tributaria en nuestro país. Sobre todo, lo que queremos es que haya justicia fiscal, porque todavía la progresividad en materia impositiva es algo que sigue siendo una asignatura pendiente en México y creo que también en otras partes del mundo”, agregó.
No se requiere una bola de cristal para vislumbrar contra quien será el bazucazo impositivo, pues contra los que más tienen y los causantes cautivos.
Viene a la mente la máxima de El Bronco, “Los que trabajamos no vamos a mantener a los güevones”.
Mejorar los niveles de recaudación y establecer mejores mecanismos que permitan evitar la evasión, el fraude fiscal; y por lo tanto, tener mayores recursos para invertir en los nuevos programas, en la nueva dimensión que se le quiere dar al Estado nacional a partir del arribo del nuevo gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador, bueno, esto es lo que claman sus huestes en la cámara baja.
SINALOA TRAS LA CASA DE CORRUPTOS. De forma gradual, pero implacable el gobernador Quirino Ordaz Coppel cumple su palabra al castigar a los corruptos. Ahora tocó el turno a Armando Villarreal, ex secretario de Administración y finanzas de Mario López Valdez (Malova), quien es señalado por un presunto daño al erario por más de 293 millones de pesos. El angelito ya piso el juzgado penal.
