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Columnas

En la próxima legislatura, como ya ha dicho hasta el cansancio, serán minoría esas bancadas emanadas ahora de los otros poderosos, PRI PAN y PRD que les tocará tener un rollo pequeño pero importante en un Congreso dominado por el nuevo presidente.
Son cinco larguísimos meses, del 1 de julio al 1 de diciembre, el lapso de tiempo transcurrido entre los comicios presidenciales y la toma de posesión del nuevo presidente de la República, el tiempo en el que el país entra en un callejón sin salida y el lugar en el que el huésped actual Los Pinos viven una soledad angustiante por lo incierto de su futuro y la pérdida del poder.
Se resquebraja la alianza legislativa entre el PRI y su aliado más leal y efectivo en la concreción de múltiples acuerdos, el Partido Verde Ecologista de México, en la Cámara de Diputados, debido principalmente a que las causas que abandera el  PVEM, como la defensa del medio ambiente, no las apoya el tricolor.
A unas horas de que inicien las campañas políticas en el Estado de México, los  candidatos del PRI, Morena y PAN que aspiran a la gubernatura, se encuentran virtualmente empatados y todo puede pasar, es decir cualquiera puede alzarse con la victoria electoral.

Definida la Constitución de la Ciudad de México como un instrumento jurídico de avanzada, incluyente, justa, progresista, social, abierta y de prospectiva política, diputados federales, integrantes de la Asamblea Constituyente, dicen estar satisfechos con el documento que aprobaron y que, en el marco de los festejos para conmemorar Cien años de la Constitución Mexicana, el Jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, promulgará el próximo 5 de febrero.

 
El formato austero que los grupos parlamentarios dieron a sus reuniones plenarias propició que  las instalaciones de las cámaras Alta y Baja sirvieran para ponerse de acuerdo en los pendientes y tareas legislativas que impulsarán antes de que concluya el segundo año de la LXIII Legislatura, y en algunos casos hasta se convirtieron en auténticos cuartos de guerra para perfilar estrategias rumbo a las elecciones que este año se celebrarán a nivel estatal, en Coahuila, Estado de México, Nayarit y Veracruz, sin descuidar la presidencial en 2018.
 
El recinto de San Lázaro se convirtió ayer en un circo de varias pistas, donde diputados de los grupos parlamentarios del PRI, PRD, Morena y PES, por separado, se reunieron para definir la agenda de temas que tendrán prioridad en su discusión y análisis en el marco del segundo periodo ordinario de sesiones de la LXIII Legislatura,  que va del 1 de febrero al 30 de abril.

A lo largo de los últimos días se han escuchado diversos pronunciamientos en torno a la postura  y  órdenes ejecutivas que ha firmado Donald Trump, que van desde seguir aguantando vara hasta aquellas  que piden declararle la guerra comercial a Estados Unidos.

 
“Torturas, desapariciones forzadas, detenciones y ejecuciones arbitrarias, son prácticas y conductas que siguen existiendo en materia de violaciones a los derechos humanos”. La declaración pareciera provenir de un reclamo de los legisladores durante la sesión de la Comisión Permanente donde el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, rindió su informe de actividades correspondiente al ejercicio administrativo 2016, pero no es así, esta corresponde a una alerta que hizo el propio funcionario a 26 años de haberse creado el organismo que crea la figura del llamado ombudsman nacional.
Más allá de los temas que son del interés legislativo, también llama la atención el nuevo formato de las reuniones plenarias de los grupos parlamentarios, tanto en el Senado de la República como en la Cámara de Diputados, las cuales están acorde a los tiempos de contrariedad económica que vive el país.