Quién sabe qué demonios pasa en el Instituto Nacional Electoral que las resoluciones más importantes que ha emitido con miras a los comicios del 1 de julio se revertido por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
El sesgo partidista que enmarca la actuación de sus consejeros y por supuesto del presidente, Lorenzo Córdova pone en peligro los días resultados de la jornada electoral, particularmente de la elección presidencial que, como se prevé, tiene una muy cerrada por lo que se avecina el conflicto post electoral y el balón caerá en la cancha del TEPJF
En esta ocasión, otra vez, se enmendó la plana al INE. Por cuatro votos contra tres, la Sala Superior del registro de TEPJF les ordenó a Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón El Bronco como candidato presidencial independiente, al considerar que violó su garantía de audiencia y con ello se afectó el debido proceso.
Es cierto, a Jaime Rodríguez se le violaron sus derechos, pero en los corrillos judiciales, de la autoridad electoral y entre los habitantes de Nuevo León, adelantan que esto no fue por mucho tiempo, que en contra del Bronco hay aún todavía un proceso por resolver que está ligado a la licencia temporal que le otorgaron por seis meses en su Estado, los cuales concluyen precisamente un día antes del día de la elección, así que si decidimos estar en las boletas tendremos que dejar el cargo definitivamente.
En su cuenta de Twitter el gobernador con licencia agradeció la decisión judicial y señaló que "Dios es muy grande, gracias. La fe es grandiosa ", y es muy probable que en esos términos sus gobernados de Nuevo León, la respuesta para que no regrese, si es que al final del camino, los ministros de la Suprema Corte deciden aplicar la ley, en caso de perder en la presidencial, ya que -según la Constitución local- el Bronco ya no tenía posibilidades de regresar como gobernador.
Se quedará como el perro de las dos tortas. Sin gubernatura y sin ser presidente.
Sí, al no haber cumplido tres años, Jaime Rodríguez está obligado a pedir una licencia definitiva, es decir, no tiene la posibilidad de ampliar ningún día a su separación temporal de seis meses y para aparecer en las boletas que dejar el cargo de gobernador y el Congreso local tendrá que llamar un gobernador interino e inmediatamente convocar a elecciones.
Estará en la boleta, pero el controvertido. Bronco no se puede cantar victoria todavía, porque si lo hacemos a lo que dicen las encuestas, su nombre no pinta para ganar la silla presidencial. Y en todo esto intríngulis judicial, al parecer, los saludos de los niños a los que no hay que prestar el servicio, pero que no tienen el estado a la altura de las expectativas y lo llaman como un solo gobernante.
Ya en el fondo del asunto, ¿me preguntamos qué aporta la incorporación del Bronco a la contienda presidencial ?. ¿Su presencia modificará el resultado final?
¿A quién le conviene que se pulverice el voto?
¿Se enriquece la democracia mexicana con la incorporación de otra candidatura independiente?
Son solo algunos cuestionamientos que saltan a bote pronto y que solo son cosa de esperar para encontrar las respuestas.
En cualquiera de los casos que queda claro que el INE volvió a enredarse en sus torpezas; el TEPJF actuó conforme a derecho y los regiomontanos están agradecidos por lo que libraron del Bronco.
