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MEADE ANTE EL RETO DE LA ENCUESTA DEL PRIMER DOMINGO DE JULIO DE 2018. POR JORGE L. GALICIA

29 Nov 2017
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Hasta antes del destape de José Antonio Meade Kuribreña, como aspirante del PRI a la presidencia de la República, los aspirantes de otros partidos, como Andrés Manuel López Obrador y Ricardo Anaya, de Morena y PAN, respectivamente, andaban muy contentos presentándose  en los medios como las opciones políticas más competitivas rumbo al proceso electoral de 2018, por lo que será interesante conocer el comportamiento de las encuestas a partir de la nominación tricolor.

Hay señales en la opinión pública que los estudios de opinión  se moverán tras el destape de José Antonio Meade, pues aunque estos siguen señalando que el aspirante de Morena, Andrés Manuel López Obrador, sigue a la cabeza de las preferencias electorales, también hay datos que dicen que la tendencia del morenista se detuvo, ya no ha crecido, y más bien tiende a la baja, por lo que analistas en la materia auguran que la contienda real se dará entre López Obrador y Meade Kuribreña.

En el análisis de los conocedores de este tipo de estudios demoscópicos, es cierto, hasta ahora se han referido a López Obrador  como el puntero en las encuestas y al PRI, cuando todavía no tenía nombre de candidato, se le ubicada en un tercer lugar. Hoy las cosas han cambiado, el revolucionario institucional ya tiene candidato, con nombre y apellido, José Antonio Meade Kuribreña, y es altamente competitivo, no es militante de ningún partido, pero si representará a un PRI que a últimas fechas se ha reposicionado y eso ha puesto nervioso al otrora único candidato de la campaña eterna, el ya dos veces perdedor en la disputa por la silla presidencial.

También sin candidato aún, los partidos del Llamado Frente Ciudadano Por México, PAN-PRD-MC, iniciaron su movimiento con buena presencia en medios, su oferta de cambio de régimen parecía atractiva para el electorado, sus idearios totalmente opuestos, como el agua y el aceite, no fueron obstáculo para sentarse juntos, dialogar y ponerse de acuerdo en lo programático. Todo marchaba a la perfección, hasta que llegaron a su tercera etapa, la primera fue su creación, luego su programa, y la tercera el método para elegir candidato.

Así las cosas en el Frente, a pesar de los tiempos, siguen sin definir el mecanismo, fórmula o método, para elegir a su abanderado, y los aspirantes, cada uno por su lado, defienden su derecho a competir con reglas claras, sin dedazo, de manera democrática y sin agandalles. En esa posición están el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, y el ex gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, uno con el cobijo del PRD y el otro desde un ala del PAN.

Y cuando hablan de agandalle, sin duda alguna se refieren al líder nacional del PAN, Ricardo Anaya, quien desde la posición de su cargo puso todas las condiciones a su favor como para ser favorecido para la candidatura frentista sin la necesidad de escuchar las voces que hablan de piso parejo u oportunidades iguales, posición ésta que incluso propicio la salida de la aspirante más competitiva, la que en todas las encuestas, fuera a población abierta o entre puros panistas, aparecía como la favorita para la candidatura, Margarita Zavala, quien ante el agandalle de su dirigente renunció a su partido y hoy aspira a ser candidata por la vía independiente a la presidencia de la república.

Es precisamente esa indefinición en el Frente lo que ya desde ahora habla de su muerte política, la que la soberbia y ambición de Ricardo Anaya impidieron llegar con éxito a su etapa, y la que, en caso de persistir en el intento, tendrá un rotundo fracaso en su cuarta etapa, el día de la elección, por lo que desde ahora se podrían anticipar sus resultados, tercer o cuarto lugar.

En fin, considerando que las encuestas son una fotografía del momento, es preciso señalar que hasta ahora la pregunta que tiene a AMLO en lugar número de las preferencias es sobre el grado de conocimiento que se tiene del personaje, donde en todas efectivamente sale que es el más conocido en todo el país y tal vez lo que no se precisa en la muestra demoscópica es que se le conoce como un "perdedor, mentiroso y charlatán”, pero como dijo la nana Goya, esa es otra historia.

¿Quién es mejor entre AMLO y Meade, entre Meade y AMLO, o quién tiene los mejores argumentos y programas para enfrentar los problemas del país?, sin duda es José Antonio Meade, pero en todo caso la respuesta la deben dar los electores y esta se debe hacer en la única encuesta válida para estos casos, la del primer domingo del año próximo.

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