Síguenos en:

Desde San Lázaro. El estigma de Barbosa. Por: Alejo Sánchez Cano Destacado

01 Mar 2019
381 veces

Para Miguel Barbosa, eventual candidato de Morena a la gubernatura de Puebla, existe un estigma que nunca se librará, que a decir de la mamá de la difunta gobernadora de esa entidad, es “tiene las manos manchadas de sangre”.

Esta severa acusación y los indicios de que el percance en donde falleció Martha Érika Alonso y su esposo, Rafael Moreno Valle, fue provocado, obligan necesariamente, tanto al propio presidente de la república, como al Fiscal General de la Nación a dar resultados inmediatos en las indagatorias correspondientes.

Aunque AMLO ya se pronunció al respecto y por cierto con una declaración fuera de tono, ya que mencionó que respeta mucho la opinión de la señora madre, pero esa es parte partidista, por lo tanto él no se mete en eso. No se trata de que el presidente  se meta en eso, sino que se aclaren las muertes que enlutaron la vida política del país, y que, de ser el caso, se castigue a los autores materiales e intelectuales.

De ninguna manera se trata de un suceso partidista como lo que hacer parecer el presidente López Obrador, se trata de un siniestro accidente en donde perdieron la vida dos recalcitrantes opositores a su gobierno. Uno, desde el PAN y el senado, la otra, desde la gubernatura de Puebla.

“Es inadmisible y moralmente inaceptable que el Sr. (Miguel) Barbosa, quien tiene las manos manchadas de sangre, pretenda contender por la gubernatura de Puebla, que le ganó mi hija Martha Érika. ¿Cómo es posible que su partido, Morena, promueva nuevamente a quien generó odio y el enfrentamiento entre los poblanos?

“Mientras yo viva, el Sr Barbosa, tendrá respuesta de una madre que clama justicia ante las canalladas que le hizo a mi hija Martha Érika durante su campaña. Puebla no merece esto, SR. Presidente”.

En todo este lamentable suceso, hay un contexto que es inevitable mencionar y es precisamente la terrible guerra sucia a la que fue sometida la candidata del PAN y otros partidos políticos, en campaña y ya con la victoria en la bolsa, el lio siguió en el Tribunal Electoral de la Federación, a donde el efecto Martha Érika incidió, incluso en la renuncia de la magistrada presidenta de ese cuerpo judicial.

El intríngulis de este caso tiene mucho de fondo y se circunscribe en la obstinación por el poder y en las reyertas personales.

Los primeros peritajes y la forma en la que se desplomó el helicóptero en la que viajaba en matrimonio Moreno Valle, apuntan a que no fue un accidente ya que las condiciones de visibilidad y clima eran las adecuadas para volar y la bitácora de mantenimiento de la aeronave, señalaba que todo estaba en orden. Vamos y que decir de la experiencia de los pilotos que los calificaba como expertos en la materia.

¿Entonces que pasó ese 24 de diciembre del año pasado? Esas respuestas son las que se exigen a las autoridades de justicia y al propio presidente de México.

La obstinación de Yeidckol Polevnsky , presidenta nacional de Morena, de aferrarse a Miguel Barbosa para que nuevamente compita por la gubernatura, cae en la sinrazón y en la insensibilidad.

A qué se debe que la madre de Martha Erika Alonso acuse tan severamente a Barbosa. Seguramente la señora tiene elementos de sobra para hacerlo y esto es precisamente lo que debe investigar la autoridad, además de otros tantos hechos que se dieron durante la campaña.

Todavía se recuerda cuando se le cuestionó a López Obrador del por qué no acudía a Puebla, ya con la nueva gobernadora, a lo que contestó que no había condiciones para hacerlo debido a la polarización.

Valora este artículo
(0 votos)